La naturaleza: sublime inspiración


¿Playa o montaña? ¿Qué prefieres? ¿Por qué?

Si de preferencia hablamos, diría playa porque es lo que conozco de momento pero también me encanta ver paisajes de montañas nevadas como los alpes suizos. Pienso que debe ser toda una hermosura estar ahí y contemplarlo de cerca. Aunque no sería como para vivir. De preferencia me gusta el campo. Vivir llena de verde por doquier, árboles, jazmines y flores. Pero esta vez el contraste es playa o montaña.

Elijo playa. ¿Por qué? Porque me encanta observar el horizonte entre el cielo y el mar. El amanecer o el atardecer. Me da paz. Me hace sentir la inmensidad de nuestro planeta. Entrar al agua y caminar hasta que me llegue a los hombros, quedarme un momento (siempre con el agua calmada, jaja) y pensar en lo grandioso del mar y su creador. Cuando estás ahí, te das cuenta de lo chiquito que eres. Por un momento el tiempo y el espacio desaparecen y eres tú sola existiendo. Se expande el espíritu y sientes la conexión con la grandeza. No lo puedo explicar en palabras. ¡Me encanta el agua! Y a su vez me da temor. Enseguida que me despierto, por decirlo así y tomo consciencia de donde estoy, vuelvo para la orilla. Pero ese momento es sublime.

La libertad que me hace sentir el contacto con el mar me encanta. Sentir mi espíritu, que estoy viva, que hay un ser poderoso que me cuida y se interesa por mí (este ser tan chiquito e insignificante), me llena de orgullo.

Y a tí, ¿qué te gusta más?