Blog

Mi blog para ti.


En éste blog encontrarás consejos para poder tener herramientas que te ayuden a ser libre emocionalmente.

Bienvenida a mi blog: «Libérate»

Hola, soy Elizabeth Martínez y quiero compartir contigo algunas pequeñas cosas aprendidas para entender por qué nos cuesta tanto el desapego emocional. Tendemos a culpar siempre al otro cuando nos sentimos heridos por alguna cosa que «nos hizo», cuando en realidad podemos decidir si nos afecta o no. Es entonces cuando dejamos de poner en el otro nuestro estado de ánimo y emociones. Al comprender que nadie está obligado a ser o actuar como nosotros queremos o nos imaginamos que debe ser. Cuando entendemos que nuestra felicidad no depende del otro sino de nosotros mismos. Comprendemos que nos debemos a nosotros mismos y si el otro quiere estar bien y si no también.

Todos nacemos libres pero poco a poco nos hacemos esclavos de ideales, de tradiciones y muchas cosas más. Incluso de nuestra pareja ideal. Pero al ir entendiendo que cada uno es como es empiezas a darte cuenta que no debes poner tu felicidad en manos de nadie sino en ti misma. Haciendo lo que quieres y te hace bien. Entonces te empiezas a rodear de gente que piensa y tiene cosas en común. También otras se alejan. Pero lo importante es que te enfocas en ti, la persona que va a estar a tu lado siempre.

Poco a poco se te van abriendo caminos que nunca pensaste que s e te abrirían. Y lo que creiste imposible empieza a asomar en el horizonte.

En éste blog quiero compartir contigo lo que he estado aprendiendo y que muchas personas deberían saber. Yo vivía creyendo que mi felicidad era la pareja ideal. Y descubrí que soy yo misma. Y que mi pareja sería como la cereza del postre.

Me costó mucho entenderlo y ahora lo quiero compartir contigo. Iré compartiendo contigo algunas experiencias propias y explicándote cómo le hice para salir adelante.

Espero que cada post te llegue y puedas ser cada día un poco más tú y que cumplas con tus expectativas y pasiones.

Hasta la próxima. Que tengas un excelente día!

¿Tus emociones están dirigiendo tu vida sin que te des cuenta?


¿Alguna vez te pasó que sabías perfectamente lo que tenías que hacer, pero emocionalmente no podías hacerlo?

Sabías que tenías que tomar una decisión.

Sabías que necesitabas poner un límite.

Sabías que debías empezar ese proyecto.

Sabías que querías cambiar algo de tu vida.

Pero aparecía el miedo.

La inseguridad.

La tristeza.

La culpa.

El enojo.

Y, de repente, aquello que parecía tan sencillo se volvía enorme.

Tu mente encontraba mil razones para esperar.

«Mejor después.»

«No es el momento.»

«Seguro no voy a poder.»

«¿Y si me equivoco?»

«Ya lo intenté una vez y no funcionó.»

Entonces te preguntas:

¿Por qué sé lo que quiero hacer, pero no consigo hacerlo?

Una parte de la respuesta puede estar en tus emociones.

Tus emociones no son tus enemigas

Durante mucho tiempo podemos pensar que sentir miedo, tristeza, enojo o inseguridad es algo que deberíamos evitar.

Queremos sentirnos bien todo el tiempo.

Queremos ser fuertes.

Queremos controlar lo que nos pasa.

Pero las emociones no aparecen para molestarnos.

Son información.

Nos hablan de lo que estamos viviendo, de lo que necesitamos y, muchas veces, de experiencias que todavía tienen algún peso dentro de nosotras.

El problema no es sentir.

El problema aparece cuando una emoción intensa toma el volante y nosotras dejamos de preguntarnos qué está ocurriendo.

Puedes sentir miedo y aun así avanzar.

Puedes sentir tristeza y aun así tomar una buena decisión.

Puedes sentir enojo y elegir no reaccionar impulsivamente.

Puedes sentir inseguridad y dar el primer paso.

No necesitas dejar de sentir para comenzar a transformar tu vida.

Necesitas aprender a escucharte.

Cuando el pasado se mete en el presente

Nuestro pasado deja huellas.

Una relación que terminó mal puede hacer que desconfíes de una nueva persona.

Una crítica que escuchaste durante años puede hacerte sentir que nunca eres suficientemente buena.

Un fracaso puede hacerte pensar que no tienes capacidad.

Una experiencia dolorosa puede hacer que estés siempre esperando que vuelva a suceder.

Y entonces ocurre algo curioso.

Vives una situación en el presente, pero tu reacción puede estar relacionada también con algo que ocurrió en el pasado.

Imagina, por ejemplo, a una mujer que sufrió una infidelidad.

Tiempo después comienza una nueva relación.

Un día nota que su pareja está más distante de lo habitual.

Quizás está cansado.

Quizás tuvo un día difícil.

Quizás simplemente está preocupado por otra cosa.

Pero dentro de ella aparece inmediatamente una alarma:

«Seguro está pasando algo.»

«Ya me está engañando.»

«Esta vez no voy a permitir que me tomen por tonta.»

Y antes de tener una conversación, antes de preguntar, antes de comprobar qué está ocurriendo, su mente ya construyó una historia.

¿Significa esto que sus sentimientos no son válidos?

No.

Su miedo es real.

Su inseguridad es real.

El dolor que vivió también fue real.

Pero una emoción real no siempre significa que la interpretación que hacemos de una situación sea correcta.

Y ahí existe una diferencia enorme.

Antes de reaccionar, pregúntate qué está pasando realmente

Cuando aparezca una emoción muy intensa, intenta hacer una pequeña pausa.

No tienes que resolverlo todo inmediatamente.

Respira.

Y pregúntate:

¿Qué estoy sintiendo?

Después:

¿Qué situación provocó esta emoción?

Y luego:

¿Estoy reaccionando solamente a lo que está sucediendo ahora o también estoy reaccionando a algo que viví antes?

Esta última pregunta puede abrir una puerta enorme hacia el autoconocimiento.

Porque quizás descubras que no estás exagerando.

Quizás simplemente estás herida.

Y reconocerlo cambia completamente la manera de tratarte.

En lugar de decir:

«¿Por qué soy tan insegura?»

puedes comenzar a decir:

«Hay algo que todavía me duele y necesito comprenderlo.»

En lugar de:

«Siempre arruino todo.»

puedes preguntarte:

«¿Qué miedo está apareciendo detrás de esta reacción?»

En lugar de:

«No puedo hacerlo.»

puedes preguntarte:

«¿Realmente no puedo o tengo miedo de volver a fracasar?»

La pregunta cambia.

Y cuando cambia la pregunta, también puede cambiar la respuesta.

Tus emociones pueden influir en tus decisiones

Piensa en todas las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida.

Elegimos trabajos.

Parejas.

Amistades.

Proyectos.

Lugares donde vivir.

Cosas que queremos aprender.

Cosas que dejamos de intentar.

Y muchas veces nuestras emociones participan en esas decisiones.

El miedo puede hacer que no aproveches una oportunidad.

La culpa puede hacer que pongas siempre las necesidades de otros por encima de las tuyas.

La inseguridad puede hacer que aceptes menos de lo que mereces.

El enojo puede llevarte a reaccionar de una manera que después lamentas.

La tristeza puede hacer que pierdas las ganas de intentar.

Pero también existen emociones que pueden ayudarte.

La ilusión puede impulsarte.

El amor puede acercarte.

La esperanza puede hacerte continuar.

La satisfacción puede mostrarte que estás avanzando.

La calma puede ayudarte a tomar mejores decisiones.

Por eso no se trata de controlar todas tus emociones.

Se trata de conocerte lo suficiente como para no dejar que una emoción momentánea decida toda tu vida por ti.

Conocerte cambia la relación que tienes contigo

Cuando empiezas a reconocer tus emociones, también empiezas a conocerte.

Descubres qué situaciones te afectan.

Qué cosas te generan miedo.

Qué límites necesitas poner.

Qué personas te hacen bien.

Qué heridas todavía necesitan atención.

Qué sueños has dejado de lado.

Y también descubres algo muy importante:

que puedes aprender a responder de una manera diferente.

Quizás antes reaccionabas inmediatamente.

Ahora puedes detenerte.

Quizás antes aceptabas todo para evitar conflictos.

Ahora puedes decir «no».

Quizás antes abandonabas tus proyectos cuando aparecía el miedo.

Ahora puedes avanzar aunque tengas miedo.

Quizás antes creías que sentirte insegura significaba que no eras capaz.

Ahora entiendes que puedes sentir inseguridad y aun así intentarlo.

Eso también es crecimiento personal.

No convertirte en una mujer que nunca tiene miedo.

Sino convertirte en una mujer que aprende a caminar incluso cuando lo siente.

No necesitas luchar contra ti misma

Tal vez llevas mucho tiempo intentando cambiarte.

Intentando ser menos sensible.

Menos insegura.

Más fuerte.

Más organizada.

Más tranquila.

Más paciente.

Pero quizás el camino no sea luchar constantemente contra la mujer que eres.

Quizás el camino sea empezar a comprenderla.

Preguntarte:

¿Qué me está queriendo decir esta emoción?

¿Qué necesito?

¿Qué parte de mi historia está tocando esto que estoy viviendo hoy?

Y, sobre todo:

¿Cómo puedo acompañarme en lugar de castigarme?

Porque aprender a conocerte no significa justificar todas tus reacciones.

Significa entenderlas para poder elegir qué hacer con ellas.

Y ahí aparece algo maravilloso:

la libertad de responder en lugar de simplemente reaccionar.

🌸 Un minuto para ti

Hoy quiero regalarte un pequeño ejercicio.

Busca un lugar tranquilo y piensa en una situación que últimamente haya despertado en ti una emoción intensa.

Puede ser miedo, enojo, tristeza, culpa, ansiedad o inseguridad.

Ahora pregúntate:

¿Qué estoy sintiendo?

¿Qué situación está despertando esta emoción?

¿Esta reacción pertenece solamente a lo que está pasando hoy o también está relacionada con algo que viví antes?

Y finalmente:

¿Qué necesito en este momento?

No intentes juzgarte.

No te digas que «no deberías sentir eso».

Solo escúchate.

A veces, comenzar a hacernos las preguntas correctas ya es una forma de empezar a conocernos.

Una pequeña práctica para empezar

Durante los próximos días, cuando aparezca una emoción intensa, intenta hacer una pausa antes de reaccionar.

Puedes recordar estas cuatro palabras:

PARA. RESPIRA. OBSERVA. ELIGE.

Para: no respondas inmediatamente.

Respira: permite que tu cuerpo tenga unos segundos para calmarse.

Observa: identifica qué estás sintiendo y qué pudo desencadenarlo.

Elige: decide qué quieres hacer con eso.

No siempre podrás hacerlo.

Habrá días en los que reaccionarás como siempre.

Y está bien.

No conviertas el autoconocimiento en otra forma de exigirte perfección.

Cada vez que logres detenerte aunque sea unos segundos antes de reaccionar, ya estás aprendiendo algo nuevo sobre ti.

Tu pasado explica muchas cosas, pero no tiene que dirigir tu futuro

Hay experiencias que no podemos cambiar.

Personas que nos hicieron daño.

Decisiones que hoy haríamos diferente.

Errores.

Pérdidas.

Desilusiones.

Momentos en los que no supimos cómo actuar.

Todo eso forma parte de nuestra historia.

Pero hay algo que sí podemos comenzar a cambiar:

la manera en que elegimos vivir el presente.

Lo que te pasó puede explicar algunas de tus reacciones.

Puede ayudarte a comprender por qué ciertas situaciones te duelen más que otras.

Pero no tiene por qué decidir todas tus próximas decisiones.

Puedes aprender.

Puedes sanar.

Puedes poner límites.

Puedes pedir ayuda.

Puedes volver a confiar.

Puedes volver a intentarlo.

Puedes elegirte.

Y puedes construir una relación mucho más amorosa contigo misma.

No de un día para otro.

Paso a paso.

Me gustaría leerte

Quiero dejarte una pregunta:

¿Hay alguna emoción que aparezca repetidamente en tu vida y que te gustaría aprender a comprender mejor?

Puede ser miedo, culpa, inseguridad, enojo, tristeza…

Si quieres, cuéntamelo en los comentarios.

Tal vez ponerle un nombre a lo que sentimos sea justamente el primer paso para dejar de sentir que eso nos controla.

Y si este artículo te ayudó a comprenderte un poquito más, compártelo con otra mujer que quizás necesite hacer una pausa y escucharse.

Recuerda esto: «El paso más importante para transformar tu vida es mirarte con amor». 💜

Lizzi 🌷

Carta a la mujer que está cansada de sentirse insuficiente


Querida mujer:

Quizás hoy estás cansada.

No solamente físicamente.

Quizás estás cansada de intentar llegar a todo.

De cuidar.

De resolver.

De cumplir.

De intentar ser una buena madre, una buena pareja, una buena hija, una buena trabajadora, una buena amiga…

Y, además, intentar ser una buena mujer.

Quizás estás cansada de mirarte y pensar que podrías hacerlo mejor.

Que deberías tener más paciencia.

Más energía.

Más organización.

Más dinero.

Más confianza.

Quizás estás cansada de compararte con otras mujeres.

Con la que parece tener una casa impecable.

Con la que tiene el cuerpo que tú deseas.

Con la que emprende.

Con la que viaja.

Con la que parece tenerlo todo bajo control.

Y mientras miras la vida de los demás, olvidas mirar la tuya.

Olvidas todo lo que has atravesado.

Todo lo que has aprendido.

Todas las veces que seguiste adelante cuando pensabas que no podías más.

Por eso hoy quiero pedirte algo.

Detente.

Solo por un momento.

Y mírate.

No para buscar tus defectos.

No para pensar qué necesitas cambiar.

Mírate para reconocer a la mujer que tienes delante.

Esa mujer ha atravesado días difíciles.

Ha tomado decisiones sin saber si eran las correctas.

Ha llorado a escondidas.

Ha sentido miedo.

Ha cometido errores.

Ha empezado de nuevo.

Ha cuidado a otros incluso cuando necesitaba que alguien la cuidara a ella.

Y probablemente muchas veces hizo más de lo que cree.

Tal vez nadie se lo dijo.

Entonces hoy quiero decírtelo:

Has hecho mucho.

Y aunque todavía tengas cosas por resolver, eso no significa que hayas fracasado.

No necesitas tener todo solucionado para sentirte orgullosa de ti.

No necesitas llegar a una determinada edad siendo quien imaginaste que serías.

No necesitas demostrarle nada a nadie.

Y tampoco necesitas convertirte en otra mujer para merecer amor.

Ya eres digna de amor.

Incluso en los días en los que no te sientes bonita.

Incluso cuando te equivocas.

Incluso cuando pierdes la paciencia.

Incluso cuando necesitas descansar.

Incluso cuando no sabes qué hacer con tu vida.

Incluso cuando tienes miedo.

No llegaste tarde

Quizás miras hacia atrás y piensas:

«¿Cuánto tiempo perdí?»

Quizás lamentas decisiones que tomaste.

O caminos que no recorriste.

Sueños que dejaste esperando.

Palabras que no dijiste.

O cosas que hiciste pensando que eran lo mejor y que hoy harías diferente.

Pero quiero que recuerdes algo.

Tu historia no terminó en esos capítulos.

Todavía estás escribiendo.

Y mientras estés aquí, siempre existe la posibilidad de comenzar una página nueva.

No importa si tienes veinte, treinta, cuarenta, cincuenta o muchos más años.

No existe una edad en la que se termine el derecho a volver a empezar.

Puedes aprender.

Puedes cambiar.

Puedes equivocarte.

Puedes descubrir nuevos sueños.

Puedes enamorarte de una nueva versión de ti.

Puedes construir una vida diferente.

No porque tu vida actual no tenga valor.

Sino porque tú también tienes derecho a crecer.

Y si eres mamá…

No quiero que olvides algo.

Tus hijos no necesitan una madre perfecta.

Necesitan una madre humana.

Una mujer que pueda decir «me equivoqué».

Una mujer que sepa pedir perdón.

Una mujer que también pueda decir «necesito descansar».

Una mujer que tenga sueños.

Una mujer que se cuide.

Una mujer que se respete.

Porque quizás uno de los regalos más importantes que puedes dejarles no sea una casa perfecta ni una vida sin problemas.

Quizás sea enseñarles, con tu propio ejemplo, que una persona puede amar a su familia profundamente sin dejar de amarse a sí misma.

Que cuidar de los demás no significa desaparecer.

Que pedir ayuda no es fracasar.

Que equivocarse no significa ser insuficiente.

Y que siempre podemos volver a empezar.

Si últimamente algo cambió dentro de ti…

Tal vez fue una pequeña cosa.

Quizás comenzaste a hablarte de otra manera.

Quizás te permitiste descansar sin sentir tanta culpa.

Quizás recordaste un sueño.

Quizás te diste quince minutos.

Quizás simplemente te hiciste una pregunta que hacía mucho tiempo no te hacías:

«¿Y yo qué necesito?»

No subestimes ese pequeño cambio.

Las transformaciones importantes muchas veces empiezan en lugares que nadie ve.

En una decisión silenciosa.

En una conversación contigo misma.

En una página de un cuaderno.

En esos cinco minutos en los que decides que también vas a tenerte en cuenta.

🌸 Un minuto para ti

Hoy no quiero darte una tarea.

Quiero regalarte una pregunta.

Busca un lugar tranquilo.

Respira profundamente.

Y pregúntate:

¿Qué quiero empezar a hacer por mí a partir de hoy?

No pienses en lo que deberías hacer.

No pienses en lo que esperan los demás.

Piensa en ti.

Después escribe una sola frase:

«A partir de hoy, me comprometo conmigo a…»

Puede ser algo pequeño.

Puede ser descansar.

Cuidarte.

Pedir ayuda.

Poner un límite.

Volver a estudiar.

Emprender.

Escribir.

Salir a caminar.

Retomar un sueño.

O simplemente dejar de hablarte con tanta dureza.

Guarda esa frase.

No como una obligación.

Como una promesa de amor hacia ti misma.

Quiero dejarte algo para recordar

No prometas que nunca volverás a sentir culpa.

No prometas que nunca volverás a dudar.

No prometas que siempre tendrás fuerzas.

Prométete algo mucho más real:

Que cuando vuelvas a olvidarte de ti, vas a volver a buscarte.

Una y otra vez.

Con paciencia.

Con ternura.

Sin exigirte perfección.

Porque tú también mereces estar en tu propia lista de prioridades.

Y porque, después de tantos años cuidando a los demás, quizás haya llegado el momento de aprender algo nuevo:

cuidarte a ti también.

Si hoy te encuentras cansada, confundida o sintiendo que no eres suficiente, quiero que recuerdes que no tienes que resolver toda tu vida de una vez.

Puedes empezar por algo pequeño.

Un límite.

Un descanso.

Una decisión.

Un sueño.

Una palabra amable hacia ti misma.

Un primer paso.

El tuyo.

Y si nadie te lo ha dicho últimamente, déjame hacerlo yo:

No eres insuficiente. Estás aprendiendo, creciendo y atravesando tu propia historia.

Y mereces acompañarte en ese camino con más amor.


Recuerda esto: «El paso más importante para transformar tu vida es mirarte con amor». 💜

Y si tú corazón así lo desea puedes colaborar para que pueda seguir escribiendo💖 👇🏻

cards
Powered by paypal

Ser mamá no significa dejar de tener sueños


Quitar el gato del sillón

Antes de ser mamá probablemente tenías sueños.

Algunos eran grandes.

Otros eran pequeños.

Quizás querías estudiar una carrera, viajar, tener tu propio negocio, aprender algo nuevo, escribir un libro, trabajar en aquello que te apasionaba o simplemente tener una vida en la que te sintieras orgullosa de ti misma.

Después llegaron los hijos.

Y con ellos llegó un amor que probablemente nunca habías conocido.

Pero también llegaron las responsabilidades.

Los horarios.

Las noches sin dormir.

Las preocupaciones.

Las enfermedades.

Las tareas escolares.

Las cuentas.

La casa.

El trabajo.

Y, poco a poco, algunos de tus sueños comenzaron a quedar para después.

«Cuando los niños sean más grandes.»

«Cuando tenga más tiempo.»

«Cuando pueda.»

«Más adelante.»

Y ese «más adelante» puede convertirse en años.

Quizás un día te das cuenta de que sabes perfectamente qué necesita cada persona de tu familia, pero ya no recuerdas qué necesitas tú.

Sabes cuál es la comida favorita de tus hijos.

Qué tarea tienen para mañana.

Qué problema están atravesando.

Qué hay que comprar.

Qué cuenta hay que pagar.

Pero cuando alguien te pregunta:

«¿Y tú qué quieres?»

Tal vez te quedas pensando.

No porque no tengas deseos.

Sino porque hace mucho tiempo que no te haces esa pregunta.

Tus sueños no desaparecieron

Quiero decirte algo que quizás necesites escuchar:

Tus sueños no dejaron de ser importantes porque te convertiste en mamá.

Ser madre cambió tu vida, pero no borró a la mujer que eres.

Sigues teniendo talentos.

Curiosidades.

Ideas.

Deseos.

Capacidades.

Sueños.

Y también tienes derecho a descubrir nuevos.

Tal vez el sueño que tenías hace diez años ya no sea el mismo.

Y eso está bien.

No necesitas recuperar exactamente la vida que imaginabas antes de ser mamá.

Puedes construir una nueva.

Una vida que incluya a tus hijos, pero que también tenga un espacio para ti.

Porque una cosa no tiene por qué eliminar a la otra.

No tienes que elegir entre ser mamá y ser tú

Durante mucho tiempo nos hicieron creer que una buena madre debía entregarse completamente a los demás.

Como si tener sueños propios fuera una señal de egoísmo.

Como si querer crecer profesionalmente significara querer menos a nuestros hijos.

Como si dedicar tiempo a aprender, trabajar en un proyecto o emprender fuera quitarles algo.

Pero ¿qué pasaría si lo miráramos de otra manera?

¿Qué pasaría si tus hijos también pudieran verte perseguir un sueño?

Verte estudiar.

Verte aprender.

Verte equivocarte y volver a intentarlo.

Verte trabajar por algo que te importa.

Verte celebrar un logro.

Verte comenzar de nuevo.

Quizás no solo estarías construyendo algo para ti.

También estarías enseñándoles, con tu ejemplo, que la vida no termina cuando aparecen las responsabilidades.

Que podemos amar profundamente a nuestra familia y seguir creciendo.

Que podemos cuidar a otros sin abandonarnos.

Que nunca dejamos de ser personas con sueños.

No necesitas comenzar en grande

Tal vez ahora mismo estés pensando:

«Pero yo no tengo tiempo.»

Y puede ser verdad.

Quizás tu vida esté llena de responsabilidades y no puedas dedicarle horas a aquello que sueñas.

Entonces no empieces con horas.

Empieza con minutos.

Si quieres estudiar, busca quince minutos para comenzar.

Si quieres emprender, investiga una idea.

Si quieres escribir, escribe una página.

Si quieres aprender algo nuevo, mira una pequeña clase.

Si quieres volver a sentirte conectada contigo misma, sal a caminar.

No menosprecies los comienzos pequeños.

Una semilla no parece un árbol cuando la plantas.

Pero necesita que alguien crea que vale la pena cuidarla.

Tus sueños también necesitan espacio para crecer.

Quizás tu sueño también haya cambiado

Y hay algo más.

No tienes que sentirte culpable si ya no quieres lo mismo que querías antes.

Las personas cambiamos.

Las madres cambiamos.

La vida nos transforma.

Quizás antes soñabas con una determinada profesión y hoy quieres emprender.

Quizás antes querías viajar por el mundo y ahora deseas construir algo desde tu casa.

Quizás antes querías demostrarle algo a los demás y hoy simplemente quieres sentirte en paz.

No importa.

El sueño no tiene que ser enorme para tener valor.

Puede ser aprender a manejar.

Terminar un curso.

Leer diez libros en un año.

Crear un proyecto.

Tener un ingreso propio.

Volver a pintar.

Escribir.

Viajar.

Cuidar tu cuerpo.

Tener una tarde tranquila.

O simplemente volver a sentir que tu vida también te pertenece.

Pregúntate nuevamente: ¿qué quiero yo?

Hoy quiero invitarte a hacer algo que quizás hace mucho tiempo no haces.

No pienses primero en lo que puedes hacer.

No pienses en el dinero.

No pienses en los horarios.

No pienses en lo que los demás esperan de ti.

Primero pregúntate:

¿Qué quiero?

Después veremos cómo acercarnos a eso.

Porque muchas veces nos convencemos de que no podemos cumplir nuestros sueños antes de permitirnos siquiera soñar.

Y quizás este sea el momento de cambiarlo.

🌸 Un minuto para ti

Busca un lugar tranquilo.

Toma una hoja de papel y escribe rápidamente, sin juzgarte:

Si no tuviera miedo de fracasar, ¿qué me gustaría intentar?

Ahora completa esta frase:

Si pudiera regalarme un sueño, sería…

Y finalmente:

El primer pequeño paso que podría dar hacia ese sueño sería…

No necesitas resolver tu vida hoy.

No necesitas tener un plan perfecto.

Solo necesitas volver a escuchar esa voz que quizás durante mucho tiempo quedó en silencio.

La tuya.

Guarda lo que escribiste.

No lo tires.

Tal vez algún día vuelvas a leer estas palabras y descubras que ese pequeño sueño que escribiste en una hoja fue el comienzo de algo mucho más grande.

Un desafío para esta semana

Elige uno de tus sueños.

Solo uno.

Y haz algo pequeño que te acerque a él.

No importa lo pequeño que sea.

Investiga.

Pregunta.

Lee.

Escribe.

Aprende.

Ahorra.

Organiza.

Da el primer paso.

Pero hazlo.

Porque tus sueños no necesitan que tengas una vida perfecta.

Necesitan que les hagas un pequeño espacio dentro de la vida que tienes hoy.

Me gustaría leerte

Quiero hacerte una pregunta que quizás necesites responderte desde hace mucho tiempo:

¿Qué sueño dejaste para después cuando te convertiste en mamá?

Y si ese sueño ya no es el mismo, también está bien.

Cuéntame cuál es el sueño que hoy te gustaría comenzar a construir.

Quizás compartirlo sea la manera de decirte a ti misma:

«Todavía estoy aquí. Y todavía tengo sueños.»

Recuerda esto: «El paso más importante para transformar tu vida es mirarte con amor».

«Autoestima: volver a elegirte…Podcast resumen»


3 pequeños hábitos que pueden cambiar la forma en que te sientes contigo misma


A veces creemos que para cambiar nuestra vida necesitamos hacer algo enorme.

Tomar una decisión radical.

Empezar de cero.

Cambiar de trabajo.

Mudarnos.

Bajar de peso.

Conseguir más dinero.

Tener una casa perfectamente organizada.

Y mientras esperamos ese gran momento, seguimos viviendo exactamente igual.

Pero quizás el cambio que necesitas no empieza con una gran decisión.

Quizás empieza con algo mucho más pequeño.

Con la manera en que te hablas.

Con los minutos que te dedicas.

Con la forma en que reconoces tus propios logros.

Porque aprender a quererte también es un hábito.

Y como cualquier hábito, se construye poco a poco.

Hoy quiero compartir contigo tres pequeños hábitos que puedes comenzar a practicar desde hoy.

  1. Habla contigo como hablarías con alguien que amas

Presta atención a tu diálogo interno.

¿Qué te dices cuando cometes un error?

«Soy un desastre.»

«No puedo hacer nada bien.»

«Siempre me pasa lo mismo.»

«No tengo fuerza de voluntad.»

«Las demás pueden, yo no.»

Ahora imagina que tu hija, tu hermana o tu mejor amiga estuviera pasando exactamente por la misma situación.

¿Le hablarías de esa manera?

Probablemente no.

Le dirías que puede volver a intentarlo.

Que un error no define quién es.

Que está haciendo lo mejor que puede.

Entonces, ¿por qué contigo debería ser diferente?

La próxima vez que te descubras hablándote con dureza, detente.

Y cambia esa frase.

En lugar de decir:

«No puedo.»

Prueba con:

«Todavía estoy aprendiendo.»

En lugar de:

«Soy un desastre.»

Prueba con:

«Hoy no me salió como esperaba, pero puedo volver a intentarlo.»

No se trata de repetir frases bonitas sin creerlas.

Se trata de empezar a construir una voz interior que no esté constantemente en tu contra.

  1. Reconoce algo que hayas hecho bien cada día

Las madres somos especialistas en detectar lo que falta.

La ropa que quedó sin doblar.

La comida que todavía no está hecha.

El mensaje que no respondimos.

El trabajo que quedó pendiente.

La habitación que sigue desordenada.

La tarea que olvidamos revisar.

Y cuando llega la noche, muchas veces hacemos una lista mental de todo lo que no conseguimos terminar.

Pero ¿qué pasaría si también hicieras una lista de lo que sí lograste?

Quizás hoy levantaste a tus hijos y preparaste el desayuno.

Fuiste a trabajar.

Resolviste un problema.

Escuchaste a alguien que necesitaba hablar.

Terminaste algo que llevabas días postergando.

O simplemente seguiste adelante en un día en el que no tenías demasiadas fuerzas.

Eso también cuenta.

Antes de dormir, escribe una sola cosa de la que puedas sentirte orgullosa.

Solo una.

Mañana agrega otra.

Con el tiempo, comenzarás a mirar tu vida desde una perspectiva diferente.

No solamente desde lo que falta, sino también desde todo lo que ya has conseguido.

  1. Regálate 15 minutos que sean solamente tuyos

Quince minutos.

No una hora.

No una tarde completa.

Solo quince minutos.

Puede parecer poco, pero cuando llevas años colocando tus necesidades al final de la lista, esos quince minutos pueden convertirse en una pequeña revolución.

Durante ese tiempo puedes leer unas páginas de un libro.

Tomar un café tranquilamente.

Salir a caminar.

Escuchar música.

Escribir.

Aprender algo nuevo.

Meditar.

Simplemente sentarte y respirar.

Y si aparece esa vocecita que te dice:

«Tengo demasiadas cosas que hacer.»

Recuerda algo:

Tú también eres una de las cosas importantes de tu vida.

Cuidarte no significa dejar de cuidar a los demás.

Significa reconocer que tú también necesitas atención, descanso y espacio.

No tienes que ganarte el derecho a descansar.

No tienes que demostrar que estás agotada para merecer una pausa.

Tienes derecho a parar antes de llegar al límite.

🌸 Un minuto para ti

Hoy quiero proponerte algo muy sencillo.

Toma una hoja de papel y completa estas tres frases:

Hoy me siento orgullosa de mí porque…

Algo que necesito permitirme sin sentir culpa es…

Durante los próximos siete días voy a regalarme 15 minutos para…

Photo by furkanfdemir on Pexels.com

No busques respuestas perfectas.

Sé sincera contigo.

Y si puedes, guarda esa hoja.

Dentro de una semana vuelve a leerla.

Quizás descubras que algo pequeño comenzó a cambiar.

Un desafío para esta semana

Durante los próximos siete días, intenta cumplir estas tres pequeñas acciones:

🌷 Habla contigo con más amabilidad.

🌷 Reconoce cada día algo que hayas hecho bien.

🌷 Regálate 15 minutos solo para ti.

No necesitas hacerlo perfectamente.

Si un día no puedes, no te castigues.

Simplemente vuelve a empezar al día siguiente.

Porque aprender a cuidarte también significa aprender a no abandonar tus propios procesos cada vez que algo no sale como esperabas.

Y recuerda algo muy importante:

No necesitas transformar toda tu vida esta semana. Solo necesitas empezar a tratarte un poquito mejor que ayer.

Me gustaría leerte

¿Cuál de estos tres hábitos vas a comenzar primero?

Cuéntamelo en los comentarios.

Y si conoces a otra mamá que siempre está cuidando de todos menos de sí misma, comparte este artículo con ella. Tal vez esos quince minutos que se regale hoy sean el comienzo de algo mucho más grande.

Recuerda esto: «El paso más importante para transformar tu vida es mirarte con amor».

Photo by Eduardo Barrientos on Pexels.com

No necesitas una vida perfecta para empezar a quererte»


Change notebook year to 2026

«Cuando los niños sean más grandes…»

«Cuando tenga más dinero…»

«Cuando termine de pagar las cuentas…»

«Cuando tenga más tiempo…»

«Cuando baje de peso…»

¿Cuántas veces te has dicho alguna de estas frases?Sin darte cuenta, empiezas a poner tu felicidad siempre en el futuro.Como si hubiera que esperar el momento perfecto para comenzar a vivir.

Pero la realidad es otra.La vida rara vez se acomoda exactamente como la imaginamos.Siempre habrá una cuenta por pagar.Un problema por resolver.Un hijo que necesita de ti.Un día en el que te sientas cansada.Si esperas a que todo esté en orden para empezar a quererte, probablemente ese día nunca llegue.

Durante mucho tiempo muchas mujeres creen que primero deben «merecer» el amor hacia sí mismas.Piensan que cuando logren el cuerpo que desean, cuando tengan un mejor trabajo, cuando sean más organizadas o cuando todo en su familia marche bien, recién entonces podrán sentirse orgullosas de quienes son.

Pero el amor propio no es un premio.Es el punto de partida.No necesitas ser perfecta para reconocer tu valor.Ya eres valiosa.

No por todo lo que haces.No por cuánto trabajas.No por cuánto sacrificas.

Eres valiosa simplemente porque eres una persona única, con una historia, con heridas, con sueños y con una capacidad inmensa de seguir adelante incluso en los días más difíciles.

Piensa en una flor que crece entre las grietas de una vereda.No esperó un jardín perfecto para florecer.Simplemente aprovechó la luz que encontró.Tú también puedes hacerlo.No necesitas tener una casa impecable para sentirte en paz.No necesitas tener todas las respuestas para empezar un nuevo proyecto.No necesitas dejar de sentir miedo para dar un pequeño paso.

Muchas veces creemos que primero llega la confianza y después la acción.Pero casi siempre sucede al revés.Primero damos un pequeño paso.Después descubrimos que sí podíamos.Y entonces nace la confianza.Quizás hoy no puedas cambiar toda tu vida.Pero sí puedes cambiar este día.Puedes dedicarte diez minutos para leer.Puedes salir a caminar.Puedes escribir aquello que sientes.Puedes abrazar a tus hijos con más calma.Puedes empezar ese curso que llevas meses posponiendo.Puedes creer, aunque sea por un instante, que mereces cuidar de ti con el mismo amor con el que cuidas a quienes amas.

Los grandes cambios casi nunca comienzan con decisiones gigantes.Empiezan con pequeños pasos repetidos cada día.Y esos pasos, aunque parezcan insignificantes, tienen el poder de transformar una vida.

🌸 Un minuto para ti

Cierra los ojos por un momento y hazte esta pregunta:¿Qué estoy esperando para empezar a quererme más?

Ahora escribe la primera respuesta que venga a tu mente.

Después pregúntate:¿Ese obstáculo es realmente imposible… o solo se ha convertido en una excusa porque tengo miedo de empezar?

No respondas con dureza.Respóndete con honestidad.Tal vez descubras que no necesitas esperar a que todo cambie.Solo necesitas dar el primer paso.

Woman hiking on rocky mountain trail with snow-capped peak in background

Me gustaría leerte…Si hoy pudieras hacer una sola cosa para demostrarte que también eres importante, ¿qué elegirías?

Compártelo en los comentarios. Puede ser una decisión muy pequeña, porque son esos pequeños pasos los que, con el tiempo, construyen grandes transformaciones.

Recuerda esto: «El paso más importante para transformar tu vida es mirarte con amor».

Si tu corazón así lo decide puedes contribuir con una donación como regalo, no importa la cantidad porque me ayuda mucho a seguir generando contenido y sustentar el blog de Lizzi.

Gracias💖👇🏻

cards
Powered by paypal

La culpa de las madres: esa mochila que nadie ve


Hay una compañera de viaje que muchas madres cargan todos los días.

No hace ruido.

No se ve.

Pero pesa.

Y mucho.

Se llama culpa.

Photo by Tiger Lily on Pexels.com

Es esa voz que aparece cuando sales a tomar un café con una amiga y piensas que deberías estar en casa.

Cuando decides descansar un rato y, en lugar de disfrutarlo, empiezas a mirar el reloj sintiendo que estás perdiendo el tiempo.

Cuando un hijo se enferma y repasas una y otra vez todo lo que hiciste, preguntándote si podrías haber evitado que eso sucediera.

Cuando trabajas fuera de casa y sientes culpa por no pasar más tiempo con tus hijos.

Y cuando te dedicas por completo a ellos, aparece otra culpa: la de sentir que has dejado de crecer como mujer.

Parece que, hagas lo que hagas, siempre hay una razón para sentirte insuficiente.

Con el paso de los años entendí algo muy importante.

La culpa nunca termina de conformarse.

Si haces una cosa, te reprocha la otra.

Es como una balanza que jamás encuentra el equilibrio.

Muchas mujeres creen que sentirse culpables demuestra cuánto aman a sus hijos.

Pero no es así.

El amor se demuestra cuidando, acompañando, educando, abrazando y estando presentes.

La culpa, en cambio, solo roba energía.

Te hace dudar de decisiones que tomaste con el corazón.

Te hace creer que nunca eres suficiente.

Y poco a poco va desgastando tu autoestima.

Hay días en los que una madre termina la jornada completamente agotada.

Preparó comidas.

Lavó ropa.

Trabajó.

Ayudó con las tareas.

Escuchó problemas.

Resolvió imprevistos.

Abrazó.

Secó lágrimas.

Y cuando por fin se acuesta, en lugar de sentirse orgullosa, piensa únicamente en lo que no alcanzó a hacer.

¿Te ha pasado?

Si la respuesta es sí, quiero decirte algo que quizás necesitas escuchar hoy.

No eres una mala madre por necesitar descansar.

No eres una mala madre por querer estudiar, emprender, leer un libro o tener un momento para ti.

No eres una mala madre porque, además de mamá, sigues siendo una mujer.

Tus sueños no desaparecieron el día que nacieron tus hijos.

Solo quedaron esperando el momento en que volvieras a mirarlos.

Y ese momento puede empezar hoy.

Imagina por un instante que tu mejor amiga viniera a contarte todo lo que hizo durante el día.

Que te dijera que está agotada, que siente que no llega a todo y que además se siente culpable por haberse sentado diez minutos a tomar un café.

¿Qué le responderías?

Seguramente le dirías que está haciendo un gran esfuerzo.

Que necesita descansar.

Que nadie puede dar siempre sin detenerse a recuperar fuerzas.

Ahora quiero hacerte una pregunta.

¿Por qué eres tan compasiva con los demás y tan dura contigo misma?

Tal vez ha llegado el momento de cambiar eso.

La culpa no tiene por qué seguir ocupando un lugar permanente en tu vida.

Puedes reemplazarla por algo mucho más poderoso.

La tranquilidad de saber que estás haciendo lo mejor que puedes con los recursos, el tiempo y las fuerzas que tienes hoy.

Y eso… también es una forma de amar.

🌸 Un minuto para ti

Antes de seguir con tu día, regálate un momento de calma.

Busca un lugar tranquilo, respira profundamente y piensa en todo lo que viviste hoy.

Ahora toma una hoja de papel o tu cuaderno y responde estas dos preguntas con total sinceridad.

¿Por qué me sentí culpable hoy?

Si una mujer a la que quiero estuviera viviendo exactamente la misma situación, ¿la juzgaría con la misma dureza con la que me juzgo a mí misma?

Es muy probable que la respuesta sea no.

Solemos ofrecer comprensión, paciencia y cariño a quienes amamos, pero olvidamos tratarnos con esa misma compasión.

Hoy quiero invitarte a hacer algo diferente.

Perdónate por no ser perfecta.

Perdónate por los errores que has cometido.

Perdónate por los días en los que el cansancio pudo más que tú.

Y recuerda esto:

Tus hijos no necesitan una madre perfecta. Necesitan una madre que los ame, los acompañe y también se cuide a sí misma.

Cada pequeño paso que das para sanar tu autoestima también es un regalo para ellos, porque les enseña que el amor propio es parte de una vida plena.

Haz de este minuto un regalo para ti.

Te lo mereces.

Me gustaría leerte

¿De qué situación te has sentido culpable durante mucho tiempo y hoy te gustaría empezar a perdonarte?

Si te animas, compártela en los comentarios. Tal vez tus palabras ayuden a otra mujer a comprender que no está sola.

Y si este artículo resonó contigo, compártelo con otra mamá que necesite recordar que cuidarse no la hace egoísta. La hace humana.💖

Recuerda esto: el paso más importante para transformar tu vida es mirarte con amor.

5 señales de que tu autoestima necesita atención (aunque creas que estás bien)


Cuando escuchamos la palabra autoestima, muchas veces pensamos en alguien que se siente insegura, que no se quiere o que tiene miedo de hablar en público.

Pero la autoestima es mucho más que eso.

Es la forma en que te tratas cuando nadie te está mirando.

Es la importancia que les das a tus propias necesidades.

Es la voz que escuchas en tu interior cuando cometes un error o cuando sientes que no llegas a todo.

Muchas madres tienen la autoestima lastimada sin darse cuenta. Han aprendido a ser fuertes, a resolver problemas y a seguir adelante. Desde afuera parecen mujeres admirables. Sin embargo, por dentro cargan un peso silencioso que las acompaña cada día.

Estas son algunas señales que pueden indicar que tu autoestima necesita un poco de atención.

1. Sientes culpa cada vez que haces algo por ti.

Decides salir a tomar un café con una amiga, leer un libro, descansar una tarde o simplemente cerrar la puerta de tu habitación durante unos minutos.

Pero en lugar de disfrutar ese momento, aparece la culpa.

Piensas que deberías estar limpiando, cocinando, trabajando o haciendo algo por los demás.

Con el tiempo terminas convencida de que siempre hay alguien más importante que tú.

2. Te exiges más de lo que le exigirías a cualquier otra persona.

Photo by RDNE Stock project on Pexels.com

Si una amiga estuviera agotada, probablemente le dirías que descansara.

Si una hermana estuviera pasando por un momento difícil, la abrazarías y le recordarías que está haciendo lo mejor que puede.

Pero contigo eres diferente.

Te juzgas.

Te comparas.

Sientes que nunca es suficiente.

Eres tu crítica más dura.

3. Hace mucho tiempo que dejaste de hacer algo que disfrutas.

Piensa por un momento.

Photo by Christina Morillo on Pexels.com

¿Qué hacías antes que te hacía feliz?

¿Leer?

¿Pintar?

¿Bailar?

¿Escribir?

¿Aprender cosas nuevas?

Muchas veces dejamos de lado esas pequeñas pasiones porque creemos que son un lujo. Sin embargo, son las que alimentan nuestra identidad y nos recuerdan que seguimos siendo mujeres con sueños, además de madres.

4. Buscas la aprobación de todos.

Te preocupa decepcionar.

Dices «sí» cuando en realidad quieres decir «no».

Intentas cumplir con las expectativas de todos, aunque eso signifique dejar de lado las tuyas.

Y cuando alguien te critica, sientes que todo tu esfuerzo no ha servido de nada.

5. Has olvidado reconocer todo lo que has logrado.

Cada día resuelves problemas.

Cuidas.

Trabajas.

Acompañas.

Organizas.

Escuchas.

Sostienes a tu familia incluso cuando tú también necesitas que alguien te sostenga.

Y aun así, cuando piensas en ti, solo ves lo que falta.

Rara vez te detienes a reconocer la mujer fuerte, valiente y perseverante en la que te has convertido.

La buena noticia

Si te identificaste con una o varias de estas señales, no significa que haya algo malo en ti.

Significa que durante mucho tiempo has puesto toda tu energía en cuidar a los demás y muy poca en cuidar la relación más importante de tu vida: la que tienes contigo misma.

La autoestima no cambia de un día para otro.

Se reconstruye con pequeños actos diarios.

Con palabras más amables hacia ti.

Con límites saludables.

Con tiempo para descansar.

Con decisiones que te recuerden que tú también importas.

Hoy quiero proponerte un ejercicio muy sencillo.

Toma una hoja de papel y escribe cinco cosas que hayas hecho bien durante esta semana.

No importa si parecen pequeñas.

Tal vez ayudaste a uno de tus hijos con una tarea.

Preparaste una comida con cariño.

Terminaste un trabajo.

O simplemente te levantaste una mañana en la que no tenías fuerzas.

Todo eso cuenta.

Porque antes de aprender a creer en ti, necesitas empezar a reconocer todo lo que ya haces.

Ahora quiero leerte.

¿Cuál de estas cinco señales sentiste que describía mejor lo que estás viviendo hoy?

Recuerda: reconocerlo no es una derrota. Es el primer paso para volver a mirarte con el amor y el respeto que siempre has merecido.

cards
Powered by paypal

¿En qué momento dejaste de ser la protagonista de tu propia vida?


Hubo un tiempo en que soñabas.

Quizás imaginabas el trabajo que tendrías, los lugares que conocerías, el emprendimiento que algún día crearías o simplemente una vida donde te sintieras feliz y en paz.

Después llegaron las responsabilidades.

Ser mamá cambió muchas cosas. Tu corazón se llenó de un amor inmenso, pero también de tareas, horarios, preocupaciones y decisiones que parecían no terminar nunca.

Y con ese amor también llegaron noches largas sin dormir, cuando tus hijos se enfermaban y te quedabas en vela, tocándoles la frente una y otra vez para asegurarte de que la fiebre bajara, con esa angustia silenciosa de no poder relajarte ni un segundo. O cuando crecieron y se volvieron adolescentes, empezaron a salir, y aunque les dijeras que todo estaba bien, no podías estar tranquila hasta que escuchabas la puerta abrirse de nuevo y sabías que habían llegado a casa.

Incluso en medio de todo eso, la vida de pareja también trajo sus propias cargas. Problemas, discusiones o distancias que te dejaban la mente ocupada, dándole vueltas a lo mismo una y otra vez, sin poder concentrarte en tu trabajo, sintiendo que por dentro estabas desgastada, como si esa angustia constante no te dejara avanzar ni respirar con claridad.

Sin darte cuenta, comenzaste a poner las necesidades de todos antes que las tuyas.

Primero eran los hijos.

La pareja.

La familia.

Luego la casa.

Después el trabajo.

Las cuentas.

Y tú… quedaste para «cuando hubiera tiempo».

Con el paso de los años, muchas mujeres llegan a mirarse al espejo y sienten que algo cambió. No porque hayan dejado de ser valiosas, sino porque hace tanto que cuidan de todos, que olvidaron cuidar de sí mismas.

Quizás todavía sonríes. Cumples con tus responsabilidades. Haces lo que hay que hacer.

Pero por dentro sientes un vacío difícil de explicar.

Te preguntas cuándo fue la última vez que hiciste algo solo porque te hacía feliz.

Cuándo fue la última vez que te sentiste orgullosa de ti.

Cuándo dejaste de creer que también merecías cumplir tus propios sueños.

La buena noticia es que nunca es demasiado tarde para volver a encontrarte.

No necesitas abandonar a tu familia para volver a ser tú.

No necesitas esperar a que los niños crezcan, a tener más dinero o a que aparezca el momento perfecto.

Solo necesitas recordar que tú también eres importante.

Cuando una madre se cuida, no está siendo egoísta.

Está enseñando con su ejemplo.

Está mostrando a sus hijos que el amor propio también forma parte del amor por la familia.

Recuperar tu lugar como protagonista de tu historia no sucede de un día para otro.

Empieza con decisiones pequeñas.

Con cinco minutos para ti.

Con un libro.

Con una caminata.

Con aprender algo nuevo.

Con volver a creer que tus sueños siguen teniendo un lugar en esta etapa de tu vida.

Hoy quiero hacerte una invitación muy sencilla.

Haz una pausa por unos minutos y responde esta pregunta con total sinceridad:

¿En qué momento dejaste de elegirte a ti misma?

No importa cuánto tiempo haya pasado.

Hoy puede ser el primer día de una nueva historia.

Y esta vez, quiero que tú también seas uno de los personajes más importantes.💖

cards
Powered by paypal

Hay que ponerle música a la vida


No se si tú le pones música a la vida o la vida te pone música. Luego de poner el título me puse a pensar en eso, pues creo que a todos nos pasa que identificamos muchos acontecimientos o recuerdos de nuestra vida con algún tema que escuchamos. La memoria se nos dispara y pareciera que estamos de nuevo en ese día, tiempo y lugar en el que escuchamos ese tema…

A veces nos trae lindos recuerdos, otras nostalgia o tristeza. Aunque debo decir que si tienes un día triste y pones música tu día puede cambiar. La música tiene ese poder tanto de ponerte muy alegre o entristecerte un poco. De todas maneras la tristeza puede hacerte bien porque lo más probable es que tengas que limpiar un poco tu alma para seguir adelante. También es bueno escuchar la letra porque quizás aprendamos algo de nosotros mismos que ayer lo entendíamos de otra forma.

A mi de niña me encantaba cantar y cantaba muy lindo, creo que aún lo hago aunque no tan seguido, jaja. Y eso que he aprendido que es una forma muy sencilla de obtener dopamina y bailar adrenalina, hormonas que si las usas bien te pueden hacer más feliz y lograr animarte y darte energía en un día de bajón.

Estamos tan metidos en nosotros mismos que no nos permitimos disfrutar los momentos de la vida. Haciendo una pausa de vez en cuando y sentir: «que estamos vivos!!»

La nostalgia del pasado no tiene porqué nublar el presente sino mostrarnos que le podemos sacar una sonrisa a nuestra vida. Haciendo cosas que nos encante!! Bailar y cantar como cuando éramos niños sin pensar en nada y solo disfrutar del momento!! Regalate un momento!!!

Hazlo ahora!! Con cariño para ti que necesitas una inyección hoy!!

Cómo sacarle provecho a tu día


¿Eres de día o de noche?

Si de momentos en que me siento más productiva hablase sería durante la mañana, pues me siento más dinámica (siempre y cuando haya descansado bien). Aunque en las horas de la tarde cuando las niñas están en la escuela me siento más tranquila mentalmente hablando.

Creo que para las mamás el hecho de tener la responsabilidad con nuestros hijos nos hace más propensas a estar pendiente de ellos cuando están en la casa. Y es por eso que si de tareas se trata lo que hacemos de forma rutinaria y automática ( aquello que no requiere de nuestra concentración), lo podemos hacer en esas horas en que estamos pendientes de nuestros hijos a la vez. Mientras que aquellas tareas en las que estamos obligadas a estar concentradas las podemos pasar para los momentos en que están en la escuela o mientras duermen.

No es fácil organizarse siendo mamá porque siempre pueden salir cosas que no esperamos. Aunque si nos conocemos un poco y conocemos bien las rutinas diarias, podemos sacar provecho y logra más resultados poniendo las tareas en el tiempo que nos sea de mejor provecho.

La verdad para mí las noches son más complicadas al momento de hacer mis trabajos y no soy productiva. Prefiero las mañanas temprano y las tardes hasta que voy por las niñas. Últimamente estoy poniendo en práctica levantarme a las 5:30 y espero hacerlo antes de las 5 próximamente, aprovechando el verano que por aquí amanece más temprano. Por ende en las noches las actividades terminan más temprano para poder descansar ( siempre que se puede pues con niños pequeños a veces se complica un poquito, jaja).

El hecho de conocerte a ti mismo y a tu entorno para acomodarte los horarios juegan un papel muy importante a la hora de sacarle provecho a tus días.

Espero que esta reflexión te ayude a ti mamá que ya no sabes como organizar tu día. Abrazo!

La naturaleza: sublime inspiración


¿Playa o montaña? ¿Qué prefieres? ¿Por qué?

Si de preferencia hablamos, diría playa porque es lo que conozco de momento pero también me encanta ver paisajes de montañas nevadas como los alpes suizos. Pienso que debe ser toda una hermosura estar ahí y contemplarlo de cerca. Aunque no sería como para vivir. De preferencia me gusta el campo. Vivir llena de verde por doquier, árboles, jazmines y flores. Pero esta vez el contraste es playa o montaña.

Elijo playa. ¿Por qué? Porque me encanta observar el horizonte entre el cielo y el mar. El amanecer o el atardecer. Me da paz. Me hace sentir la inmensidad de nuestro planeta. Entrar al agua y caminar hasta que me llegue a los hombros, quedarme un momento (siempre con el agua calmada, jaja) y pensar en lo grandioso del mar y su creador. Cuando estás ahí, te das cuenta de lo chiquito que eres. Por un momento el tiempo y el espacio desaparecen y eres tú sola existiendo. Se expande el espíritu y sientes la conexión con la grandeza. No lo puedo explicar en palabras. ¡Me encanta el agua! Y a su vez me da temor. Enseguida que me despierto, por decirlo así y tomo consciencia de donde estoy, vuelvo para la orilla. Pero ese momento es sublime.

La libertad que me hace sentir el contacto con el mar me encanta. Sentir mi espíritu, que estoy viva, que hay un ser poderoso que me cuida y se interesa por mí (este ser tan chiquito e insignificante), me llena de orgullo.

Y a tí, ¿qué te gusta más?

La autoeducación una herramienta muy eficaz para la mamá de hoy


¿Qué podcast escuchas?

Hoy en día tenemos un montón de posibilidades para aprender de muchos diversos temas a través de Internet o vía online. Pero es muy importante saber seleccionar qué queremos o nos sirve aprender porque el estímulo o bombardeo de las redes con muchísima información nos pueden crear un bloqueo mental que nos haga perder el tiempo más que aprender.

Hay muchos diferentes temas que nos pueden gustar. A mí por ejemplo me encantan los podcast por la facilidad de poder aprender mientras haces las tareas del hogar. Sólo te pones los auriculares y disfrutas de lo que vas oyendo. Personalmente me gusta aprender sobre emprendimientos, sobre las emociones y cómo nos afectan si no las controlamos, sobre salud, etc. Todo aquello que nos haga mejores personas y disfrutar de lo que hacemos.

El podcast de Marca Personal de Luis Ramos es muy bueno!! También tiene otro que se llama «Libros para Emprendedores» donde te hace un resumen de los libros más destacados. Esto te ayuda a saber de un libro entero a veces en 30 minutos. Hay un montón de este tipo como por ejemplo los chicos de Super Hábitos quienes te enseñan mucho de productividad y Hábitos obviamente que te ayudan a llegar a tus objetivos o metas en tiempo récord.

Para mí esto fue un antes y un después en mi vida. Ya no ocupo mi tiempo viendo tv, ni las redes sociales sólo para matar el tiempo sino que valoro mi tiempo y lo dedico a aprender cosas que me ayuden a tener un desarrollo personal más acorde a lo que quiero para mi vida.

Si esto te ayuda y quieres puedo empezar a recomendarte podcast de este tipo para que tu tiempo valga la pena!!

Cambiar o no el rumbo


¿Qué trayectorias profesionales alternativas te has planteado o te interesan?

Me he planteado ser freelancer. He visto muchas plataformas para hacerlo y hasta me he registrado, aunque la verdad aún no las termino de entender y es que para todo tienes que pagar primero.

Quizás sea lo que tenía que aprender, ja ja. Que todo en esta vida de hoy aunque sea trabajar, se paga primero para después obtener tu propio pago.

Me he cansado ya de trabajar y trabajar para otros sin tener la debida recompensa por mi arduo trabajo. El hecho de tener la necesidad de generar ingresos urgente para sustentar a tu familia muchas veces te lleva a tomar decisiones equivocadas, pero también es un proceso de aprendizaje. Aprendes de ti, de tus resistencias, de tus necesidades, de tus emociones, de lo que quieres y de lo que no quieres.

El dolor de no llegar a fin de mes, de ver que tus hijos no tienen cubiertas las necesidades básicas, de que las cuentas se te acumulan, de que no sabes si ponerte a trabajar para otros por jornadas interminables y dejar tu casa, tus hijos y hasta a ti misma en último lugar, y ni hablar de la salud (porque cuando estás ahí abajo sin poder ver la salida, te cae todo encima); te provoca tanta ansiedad que te agarras de lo que venga porque no puedes ver la salida!

Cómo Escapar de Tus Emociones


A veces nos invaden tan fuerte las emociones que nos vemos tan poca cosa para afrontarlas. Te pasa? En esos momentos quisieras ser tan fuerte y dejar de sentir lo que sientes. Te sientes una perdedora, frágil y que no puedes salir de ese pozo sin fin. El dolor, la depresión, la decepción y todas esas juntas te ponen a sus pies.

No tengas miedo de sentirlo. Las guerras las ganas batalla por batalla. Junta toda esa emoción y dile: acá estoy!! Tomate el tiempo de enfrentarla y que te diga lo que tienes que aprender. Cuando sepas que es dile gracias y ponte de pie de nuevo. Toma toda esa emoción, quítala de tu pecho, sopla y que se valla. Respira profundo, escribe, canta, escucha tu canción favorita y sigue.

Aunque esa emoción esté dentro de ti, el único poder que tiene es el que tú le des. Llora, grita, baila, haz ejercicio pero no la dejes ganar esta batalla. Tú eres más grande que ella. Imagina las cosas hermosas que pierdes al darle toda tu atención. Vive un día soleado, ve al parque, a la plaza, regala ese amor no recibido a quienes sí lo estén esperando.

No permitas que el dolor y la angustia empañen tu luz hermosa.

Regala sonrisas que sabes que iluminan a todos.

Te dejo un abrazo hermosa!!!

¿Qué son las emociones?


 La palabra emoción significa “movimiento hacia”.

 Cuando tenemos una emoción positiva, negativa o neutra lo siguiente es tomar una decisión y accionar o no. Esto significa que cuando recibimos algo del exterior por medio de nuestros sentidos, le damos una calificación para nosotros mismos y luego hacemos algo al respecto o no. No hacer nada también es una decisión y genera un resultado sobre algo.

Por ejemplo, oímos una bocina de un coche cuando estamos por cruzar o cruzando la calle… ¿Cuál es la emoción? El miedo. ¿Qué hacemos? Corremos para llegar al otro lado o bien nos quedamos quietos, ¿verdad? Así pasa con todas nuestras emociones. Le damos una calificación de buena, mala o neutra y actuamos en consecuencia.

¿Cuándo empezamos a distinguir nuestras emociones?

Como ya vimos las emociones surgen en nuestro cerebro límbico que es donde se encuentra nuestra memoria a largo plazo (nuestros recuerdos pasados). Es decir, todo lo que hemos experimentado, aprendido, visto, oído, tocado, olido y gustado en el transcurso de nuestra vida.  Esto quiere decir que nuestra emoción está condicionada por todas las experiencias que tuvimos con otras personas, (sobre todo nuestros padres) o la persona encargada de nuestro cuidado durante la infancia y nuestras experiencias propias, hasta la madurez de nuestro cerebro pensante o neocórtex.

 Esta madurez empieza desde los 2 o 3 años y llega hasta los 23 años aproximadamente. Antes de los 3 años nuestro cerebro reptiliano es el que utilizamos. Cuando estamos incómodos simplemente lloramos y nuestra mamá sabe que debe darnos de comer, hacernos dormir o cambiamos el pañal. O sea, son nuestras necesidades básicas las que representan nuestro mayor interés. Si las tenemos satisfechas está todo bien. Hasta aquí aún no podemos manejar o entender nuestras emociones.

Luego, cuando llegamos a los 2 o 3 años nos damos cuenta de que podemos decidir con qué o con quién jugar, que comer, etcétera. Empezamos decidir que nos gusta y que no.

Pero también nos damos cuenta de que en ocasiones nuestras decisiones entran en rivalidad con la de nuestros padres y es aquí donde aparecen las rabietas. Es el momento donde empezamos a gestionar nuestras emociones y darles el valor de negativa, positiva o neutra. Los valores que nuestros padres o referentes tenían juegan un papel muy importante en nuestras decisiones y el valor que nosotros le asignamos a nuestras emociones. Porque con esa información vamos a actuar en consecuencia. Quiere decir que vamos a imitar o aprender los valores que ellos tengan o tenían y cómo actúan.  No solo de lo que nos digan sino también de lo que hagan y sobre todo esto último. Si tus padres te dan lo necesario para que entiendas el porqué no “te saliste con la tuya”. Te ayudan a entender que no siempre es mejor hacer las cosas a tu manera y que debes pensar antes de actuar. Además de que cada acción que yo decida hacer va a tener resultados o consecuencias. Hasta ahí creo que se entiende y que de seguro lo has aprendido así o como se estilaba antes, no te explicaban demasiado y te daban alguna palmada u algún castigo más rudo.

 Por otro lado, si la manera de actuar de ellos no era igual a lo que te decían, lo que aprendiste es lo que hacían.

¿Por qué? Porque aprendemos más de lo que vemos o practicamos y por eso imitaremos lo que vemos antes de lo que oímos.

  CONO DEL APRENDIZAJE DE EDGAR DALE

Por ejemplo, si nuestra mamá nos decía que mentir es malo y que no está bien y sin embargo la oíamos y veíamos mentir cuando le decía algo a alguien, ¿qué ejemplo tuvimos?

 Lo más probable es que aprendimos a mentir o que nos es tan mal. Por lo tanto, la emoción que se genera al mentir es neutra. Puesto que si bien se nos dijo que era malo vimos que si lo hacían.

Aquí lo que sucede es una incongruencia.

En cambio, si aprendemos que mentir tiene una consecuencia y se nos hace retractarnos y decir la verdad, la próxima vez que queramos hacerlo pensaremos en la consecuencia anterior. Por ejemplo, la vergüenza que sentimos al retractarnos y decir la verdad o el miedo a dicha consecuencia como por ejemplo perder la confianza de nuestros padres o la persona afectada. Además de privilegios cuando somos chicos como, salir a jugar o alguna cosa que se nos prohíbe por un tiempo, como para que recapacitemos y entendamos. Aquí empezamos a entender que pasa interiormente frente a distintas situaciones. También comenzamos a crear nuestros valores. El niño tiene que entender que lo que no se aprueba es la acción, no el niño o niña.

Por otro lado, si en nuestro hogar eran más frecuentes los castigos y las reprensiones, como por ejemplo nos decían, ¡no hagas eso!, ¡eres mala! y así por el estilo, pero, en cambio muy poco frecuentes o nulo los estímulos y los elogios, lo que pasa es que crecemos carentes de autoestima o valía. Nos llenamos de emociones negativas y estaremos siempre en busca de la aprobación de nuestros padres o de otras personas.

El equilibrio es muy importante para crecer con autoestima y límites definidos.

¿Cómo transformar estas emociones negativas?  

Recuerda que lo que clasificamos como emociones negativas lo aprendimos desde niños. Entonces podemos decir que para transformarlas debemos dejar de juzgarlas, ya que cuando les dimos ese valor lo tomamos de lo que nos dijeron o hicieron otras personas. Ahora que ya sabemos que las emociones no son buenas ni malas hasta que les damos un significado, es hora de conocerlas bien.

 Para ello un buen ejercicio es sentir tu emoción. Piensa en qué parte de tu cuerpo la sientes y descubre de dónde viene. ¿Qué emoción es? Miedo, tristeza, enojo, etcétera.

Por ejemplo, si creciste en un hogar en el cual era muy frecuente que se te dijera, “no hagas esto y no hagas aquello”. Crecerás con la creencia de que “no puedes” hacer nada y con baja autoestima y autoconfianza. Una emoción de miedo a experimentar otras cosas o a enfrentar situaciones.

Al entender que esta creencia de ti misma no es tuya necesariamente, la puedes corregir. ¿Cómo? Enfrentando las situaciones que se te presenten y en vez de decirte a ti misma “no puedo”, te dices: “no sé bien cómo, pero lo voy a solucionar”. Así le vas dando a tu cerebro de que “sí puedes” y eres capaz, seguido de las acciones necesarias para resolver ese problema o desafío que enfrentas. Al resolverlo descargas en tu cerebro nueva información que lo alimenta a creer que sí puedes y eres capaz. Esto generará una emoción positiva y orgullo de ti misma. Reforzando tu autoestima y tu autoconfianza

Si quieres saber más te invito a darle clic al botón de abajo. Un abrazo hermosa!!

Cómo calmar tu ansiedad


Qué tema no? Quién no ha sentido ansiedad? Quién no ha sentido tristeza a causa de la ansiedad? Hace un rato escuché un video en YouTube ( si lo escuché porque como mamá muy ocupada no me doy el tiempo para ver sino para escuchar), de Pilar Sordo. Hablaba de la ansiedad y como se siente. Dio una demostración hasta con gestos pero no la vi, sólo escuché y fue como verme a mi misma en mi mente. Decía que se siente como un nudo en el estómago, un dolor en el pecho, un hormigueo en las manos; te pones los lentes, te sacas los lentes…dónde dejé los lentes?, qué iba a hacer yo? Quieres comer algo, tomar agua, hacer ejercicio y moverte porque tu cuerpo te lo pide. Obviamente lo último sería lo mejor pero muchas veces sucumbimos a comer porque es más fácil y más rápido. Necesito calmar eso que me pasa ya…

Ese sentimiento de «Tengo mucho para hacer y qué hago primero». Vamos tan de prisa que no nos tomamos el tiempo para entender esa ansiedad, este sentimiento que nos viene a decir algo. Respira profundo, date un tiempo para ti. DETÉN EL TIEMPO UN MOMENTO PARA TI. Permítete sentir para identificar lo que te sucede. Quizás sea algo que te está pasando en este momento y tienes que asumirlo. Llora si tienes que hacerlo, descansa, limpia, respira y después si sigue.

Vamos por la vida evitando o dejando pasar todo lo que nos sucede para no sufrir o porque no tenemos tiempo para detenernos ( así sea algo bueno). No te pasa que a veces quisieras desconectarte de todo, dejar de pensar por un buen rato. Dejar de pensar en las obligaciones que tienes y solo estar a solas contigo misma?? O que te sientes encerrada sin oxígeno y necesitas respirar?? Hazlo!! Así te tengas que encerrar en el baño un ratito. Hazlo!! Eso te permitirá tener un respiro. Respira profundo. Inhala, exhala varias veces. No sabes la importancia de oxigenarnos.

Estira los brazos, las piernas, inhala, exhala. Oxigena tu cuerpo, exhala tus problemas. Aprende a calmar esa ansiedad desde adentro, entiende lo que te pasa, deja que pase y luego sigue.

Te mando un abrazo fuerte, de esos que te hacen soltar los problemas. Recuerda,: «TODO PASA».

.

Parálisis por análisis


Hoy te quiero contar otro tipo de bloqueos que podemos tener en otro ámbito, tomar decisiones sobre qué debemos o no hacer.

La parálisis por análisis surge especialmente cuando quieres avanzar en un emprendimiento y buscas información para saber cómo hacerlo. Encuentras un montón de información, empiezas el camino y te topas con tanta información que no sabes cuál aplicar primero. Lo siguiente es que te cansas y ya no sabes por dónde seguir. Te quedas atascado, bloqueado, sin ideas. Parado en medio de tantas cosas que quieres implementar pero que no sabes si realmente te servirá, ni si realmente vale la pena. Te suena??

Descansa tu mente

Pienso que lo mejor en éste momento es tomarte un respiro y volver a conectar con lo que te inspiró al principio. Y desde ahí seguir o si por el contrario, ésa idea que tuviste te parece que no va contigo, vuelve a pensar en qué te gusta, que te apasiona hacer y si lo harías gratis. Desde ahí vuelve de nuevo con más fuerza.

Tiene que ser algo que te agrade hacer, que sea congruente contigo mismo. La idea no es que te agobies y enfermes sino que puedas disfrutar de hacerlo.

Con éso en mente, descansa un poco, respira, distraerte en algo para que éste momento pase. Es normal que nos pase éso. Te mando un abrazo enorme🙌💪💖

Suelta tus miedos


Hola, cómo están? Hoy quiero hablarles de los miedos que tenemos. Ésos que hacen que nos limitamos a hacer cosas por el temor al qué dirán, al rechazo, al » y si no me sale», » y si me equivoco», » y si se ríen», y un sinfín de etcéteras…

Nuestra mente tiene ideas que nos gustan mucho pero nuestras barreras mentales hacen que ni siquiera lo intentemos a veces. Y nos mantenemos en la zona de confort(sigo así porque es más fácil). Queremos hacer y nos quedamos con éso mismo, » querer» pero no hacemos. La diferencia entre querer y hacer es : TOMAR ACCIÓN. Hacer éso que nos lleva a girar la roca, romper el muro, vencer el miedo!

Photo by Dominic Buccilli on Pexels.com

Una vez que tomamos el primer paso, las cosas se van dando de manera más «normal», vencemos ésos primeros miedos y luego vamos por siguientes.

El miedo es una emoción limitante. Cuando tenemos miedo, no avanzamos. Va de la mano de que logremos nuestras metas o no. Si vencemos el miedo, podemos por ejemplo; enviar el currículum a ésa empresa en la que tanto queremos trabajar pero, nos da pena porque nos falta algún estudio o habilidad. ¿Cómo vamos a saber si nos toman o no? Si lo intentamos, por lo menos vamos a tener un panorama del porqué no nos tomaron y qué necesitamos para poder entrar.

Básicamente si no tomamos el toro por los cuernos nunca vamos a saber de qué estamos hechos. Viviremos la vida dormidos en el sueño del qué sería si hago esto. Sin retarnos a nada. Viviendo en el sueño de alguien más y no el nuestro.

De niña cuando me preguntaban que quería ser de grande, contestaba: maestra, doctora, cantante, escritora, etc. Y tú; qué querías ser de grande? Hoy pienso y de alguna manera he sido maestra en éstos años. He dado clases para niños y adolescentes en diferentes materias. Más adelante me gustaron las matemáticas y otras cosas. Pero básicamente lo que siempre me gustó más fue enseñar y recordar la importancia de hacer lo que te guste. Tomarle el gusto a lo que estudias y aprender, pero hacer aquello que te guste hacer. Casi siempre estudiamos lo que quieren nuestros padres o lo que nos de más dinero sin pensar en lo frustrante que puede ser hacer algo que no nos gusta hacer. O terminar trabajando en un trabajo que no nos gusta porque necesitamos el dinero. Ahora yo te pregunto: ¿no sería más lindo y reconfortante hacer algo que te guste y a la vez que te paguen por ello? Ya no estarías «trabajando», sino haciendo algo que amas y te pagan por ello. A veces nos limitamos porque: » no tenemos tiempo», » no podemos darnos el lujo», «no podemos dejar ése salario seguro», etc. En realidad si trabajamos en lo que nos gusta, vamos a ser más productivos. Disfrutaremos lo que hacemos y seremos más felices a su vez.

Uno se da cuenta cuando una persona hace éso que le gusta porque ve la vocación que tiene. Por ejemplo: cuando tienes una cita con el médico; verdad que cuando te atiende amable, se preocupa y te pone interés, sales de la consulta tranquila? Bueno, es lo mismo con cada profesión o trabajo. Cuando lo haces con pasión, se nota.

Photo by Thirdman on Pexels.com

Te gustaría saber el porqué de éstos miedos o bloqueos y empezar a transformarlos a tu favor? Si así es haz clic aquí debajo y empieza tu transformación.

Regálate amor propio


De más está decir que se acerca una fecha en la que muchos esperan 🎁. Pero quiero hacer una reflexión contigo. Para saber cuánto vales hay regalo en el mundo que se compare? Para mí mi mejor regalo es tiempo para mí misma!! Hacer algo que hace mucho tengo ganas de hacer y no he podido, que se me valore mi tiempo también. Vamos por la vida haciendo esto o aquello casi siempre en pro de los demás y muy pocas veces nos detenemos a pensar qué es lo que queremos para nosotros mismos. A veces esperamos regalos externos sin importarnos por lo que valemos y queremos internamente.

Hasta somos expertos en dar consejos pero no vemos que a la primera persona que debemos aconsejar y mimar es a nosotros mismos. Empezar a recorrer un camino que nos haga felices. Por ejemplo: si quiero trabajar haciendo algo que me guste y no estamos contentos con lo que hacemos; ¿por qué esperar más tiempo para buscarlo? Si me gustaría trabajar en tal empresa, envío el currículum y listo. Si quiero vivir de algo que me gusta hacer siendo mi propio jefe, busco la forma de dar el primer paso. Así sea saber qué necesito para empezar. No necesito tener todo en un sólo día pero si plantearme empezar de a poco y sobre todo dar el primer paso. Con cada logro, iremos viendo que el camino se hace más cerca.

Si soy mamá muy ocupada, también puedo sacar tiempo para mí. Aunque sea unos minutos al día. Darme ése regalo que me merezco por todo mi árduo trabajo 24\7. Viendo por mí también enseño a mis hijos el valor que tengo. Si yo me quiero, será más fácil que los demás me quieran. No todo tiene que ir en pro de los demás. Yo también existo. Me quiero, me valoro, me doy tiempo, me mimo y siento 😄.

Cuando uno se pone metas u objetivos que sabe que lo harán sentirse bien, debe hacer lo sumo posible por verlos realizados. Cada cosa que nos planteamos y logramos, hace que nuestra autoestima crezca y junto con ella también la autoconfianza. Ése sentimiento de que yo puedo y soy capaz de lograr lo que me proponga.

Por éso hoy quiero decirte que tu mejor regalo de San Valentín, eres tú!!

Permítete sentir!!


Muchas veces estamos cargados de emociones que quedan atrapadas dentro de nosotros porque no las dejamos salir.

Expresa tus emociones y siente.

Éso hace que tengamos como el pecho apretado. Son las emociones que quedaron ahí. Cuando liberamos las emociones, nos sentimos ligeros de peso, más livianos. Sino andamos por la vida estresados, contracturados, etc.

Para poder sentirnos mejor, hay que sentir!! Sí, sentir!! Porque por ejemplo: si tenemos ganas de decirle a alguien que lo amamos pero lo dejamos dentro, no nos permitimos sentir en el más pleno hecho de amar. Porque al decirlo es como que se expande y nos deja un sentimiento agradable. En cambio si lo guardamos para nosotros mismos, queda como atrapado.

A veces es porque nos da miedo decirlo. Porque tenemos miedo a que nos lastimen. Pensamos que si dejamos ver a la otra persona que la amamos, quizás se agarre de éso y nos haga daño. Juegue con nuestros sentimientos. Pero si te pones a pensar: qué cosa tan mala te puede hacer si se lo dices? Porque si no lo dices: en qué cambia? Si te quiere engañar lo va a hacer se lo digas o no. La diferencia es que te permitiste sentir y si no lo recibe pues, se lo pierde y punto!! Pero tú lo sentiste!! Es un avance y es tu poder!! Y empiezas a liberarte de tus cargas emocionales.

Lo mismo con la tristeza: «Si querés llorar, llora». Enfrente de quién sea o a solas pero llora. Atrévete a dejar salir éso que te hace mal!! Para luego poder seguir. Si estás enojada\o, habla sobre lo que te pasa con quien debes hacerlo!! Expresa tu enojo de la manera más tranquila posible. No esperes a que ése enojo se haga más grande en ti. Enseguida que sepas que algo no te agrada y que en verdad te molesta, exprésalo a quién tenga que ser. Ya verás que sentirás alivio y te sentirás ligero. Te sacas una carga de encima.

El problema que tenemos es que no sabemos expresar nuestras emociones de la mejor forma posible y vivimos estresados por el miedo al que dirán o como responderán los demás. Entonces vivimos todos sumergidos en nuestras propias emociones sin conectar emocionalmente con nadie para que nadie nos lastime.

Terminamos siendo lo que lo no somos porque: o tenemos miedo o queremos que nos vean como los más fuertes!!

Atrévete a sentir!!!

Con cariño💖 para ti!!

cards
Powered by paypal

Cómo influencian tus emociones en tu desarrollo personal


Has sentido alguna vez que no puedes hacer nada en ése momento? Que por más que lo intentes tu mente no te deja avanzar o hacer lo que quieres porque tiene metido otro pensamiento recurrente o problema? Y éso hace que tu cuerpo no se sienta dispuesto a colaborar contigo?

La respuesta aunque sencilla no es tan fácil de explicar.

Ya se sabe hoy por hoy que tenemos una mente racional y otra emocional. Por decirlo así, sencillo. La mente racional te dice el porqué de cada cosa, te da la causa, te dice lo que deberías de hacer y las consecuencias de cada acto. Pero en cambio la mente emocional, actúa inmediatamente sin medir las consecuencias. Te da los datos que ya posees desde antes de haber empezado a hablar siquiera y trabaja con ésa información para responder a cualquier estímulo externo que desencadene una situación igual o parecida a la que ya has pasado antes.

El problema con la mente emocional es que si no la tienes entrenada te va a proporcionar datos erráticos la mayoría del tiempo y éso va a hacer que tengas una emoción errática también. Como explica Goleman en su libro: «La inteligencia emocional: porqué es más importante que el coeficiente intelectual».

En un sentido muy real, todos nosotros tenemos dos mentes, una mente que piensa y otra mente que siente, y estas dos formas fundamentales de conocimiento interactúan para construir nuestra vida mental. Una de ellas es la mente racional, la modalidad de comprensión de la que solemos ser conscientes, más despierta, más pensativa, más capaz de ponderar y de reflexionar. El otro tipo de conocimiento, más impulsivo y más poderoso —aunque a veces ilógico—, es la mente emocional.

También agrega un estudio hecho por otro colega que alega lo siguiente:

El conocimiento de las propias emociones. El conocimiento de uno mismo, es decir, la capacidad de reconocer un sentimiento en el mismo momento en que
aparece, constituye la piedra angular de la inteligencia emocional. La capacidad de seguir momento a momento nuestros sentimientos,

resulta crucial para la introvisión psicológica y para la comprensión
de uno mismo. Por otro lado, la incapacidad de percibir nuestros verdaderos sentimientos nos deja completamente a su merced. Las personas que tienen una
mayor certeza de sus emociones, suelen dirigir mejor sus vidas, ya que tienen un conocimiento seguro de cuáles son sus sentimientos reales, por ejemplo, a la hora de decidir con quién casarse o qué profesión elegir.

Goleman menciona varios ejemplos de comportamiento para hacer referencia a lo importante que es la inteligencia emocional.

Si pudiéramos hacer como dijo Aristóteles:

«Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo.
Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en
el momento oportuno. Con el propósito justo y del modo correcto,
eso, ciertamente, no resulta tan sencillo».

Aprender a autoconocernos y saber el porqué de cada emoción propia, hará que podamos mantenerlas un poco a raya y ésto hará que nuestra vida vaya teniendo el rumbo que le queremos dar. El hecho de saber de dónde salen ésos sentimientos que nos paralizan o nos detienen el paso, puede hacer la diferencia a la hora de realizar nuestras metas u objetivos. Si logramos anteponernos a ésos pensamientos que liberan en nosotros las hormonas que a su vez hacen que se disparen las emociones (muchas veces erráticas), que causan que hagamos o no algo, podremos darle otro rumbo a nuestra vida. Por ejemplo: una persona que ya ha pasado por una infidelidad (por mencionar algo); se da otra oportunidad y ve algunas cosas que hace su actual pareja que son iguales o parecidas a la anterior…Al observar ésto su mente se dispara pensando:»Éste o ésta ya me está engañando», «Ésta vez no me toman por idiota». La mayoría de las veces son conjeturas que hace nuestra mente por cosas pasadas antes.

Lo mejor es razonar de dónde viene y si tenemos pruebas de ello. Lo siguiente sería, sentarse a hablar y preguntar a nuestra pareja sobre nuestras dudas. También trabajar el amor propio. Respirar profundo y enfocarnos en las cosas que sí tenemos que hacer en el presente. Porque el hecho de darle rienda suelta a la mente, nos quita tiempo presente que necesitamos para invertir en lo que sí debemos en éste momento.

La verdad es que sí pudiésemos trabajar nuestras emociones de manera práctica, tendríamos una vida mucho más satisfactoria y productiva. Viendo las cosas desde la mejor perspectiva.

Espero te haya servido de ayuda para entenderte un poquito más.💖

Sígueme para que puedas tener todo lo que valla publicando y te pueda servir de inspiración para tu propio conocimiento.🙌🌷

Tranformate como la mariposa

Lectura recomendada:

Como controlar la ansiedad y los ataques de pànico de Ronna Browning

El cerebro y la inteligencia emocional, nuevos descubrimientos de Daniel Goleman

Confianza total de Verónica de Andrés y Florencia Andrés

cards
Powered by paypal

Como hacer para salir de las deudas generadas por el Covid 19?


Como todos sabemos el covid 19 nos ha dejado con pérdidas de empleo y las consecuencias son las deudas por el impago de nuestras cuentas de tarjetas o de algún servicio. Esto generó deudas con atraso de dos o tres meses. Lo que hace que tengamos hasta tres meses juntos de retraso, junto con mora y multas pues algunas empresas no se apiadan de la situción e igual te generan el recargo o la multa. Así que ahora hay que enfrentar no sólo el hecho de la deuda sino todo lo que viene con ella y ni decir que los meses siguen pasando y generando otro. He estado pensando mucho en ello pues ahora viene la nueva normalidad y hay que poner el pecho a las balas.

¿ Cómo hago para salir de las deudas?
En principio me siento a pensar y escribir todo lo que debo. Es obvio que no puedo pagar todo de una. Entonces empiezo por pagar el mínimo de todo pero pagando un poco a cada uno. Así lo voy a llevar hasta que me saque alguna de encima. Porque antes que no pagar es mejor pagar de a poco. Al mismo tiempo me pongo en la cabeza no gastar más. O sea no sacar crédito innecesario. Si hasta ahora me dediqué a lo imprescindible y no morí…Éso me va a ayudar a no seguir endeudándome y poder salir de a poco de las cuentas. Cuando libere una tarjeta, la voy a cancelar para evitar la tentación de comprar.

En la medida que pueda, voy a comprar los artículos de primera necesidad al por mayor. Haciendo la compra una o dos veces al mes en algún mayorista para ahorrar algo más de dinero y así tener para cualquier imprevisto o necesidad y no usar ninguna tarjeta.

Hablando de ahorro:
Otras cosas en las que se puede ahorrar es en el consumo de electricidad. En vez de usar la secadora, aprovecho todos los días lindos para lavar todo. Si en algún momento la necesito, la uso en los horarios más baratos, como el de 23 a 7, le sigue de 7 a 17 pero el más caro es el de 17 a 23hs. En ése horario hay que evitar usar tanta energía eléctrica. Todo lo que tengamos que usar y tenga resistencia es mejor usarlo de 7 a 17hs para ahorrar, obvio en la noche es más barato pero generalmente estamos durmiendo.

Otra manera de ahorrar es evitar comprar comida hecha y ponernos a cocinar.
Cada peso que ahorremos nos va a ayudar con las deudas porque dejar de usar las tarjetas es un ahorro para terminar de pagarlas.

Si quieres te puedes fijar un par de meses pagando el mínimo y en cuanto tengas una que puedas pagar todo, lo haces. Y así con todo lo que debes. Verás que poco a poco terminas con tus deudas.
Espero te haya servido. Nos vemos en una próxima. Cariños!!

Bloqueos emocionales


Hola, cómo están? Quiero compartir con ustedes una pequeña reflexión.

Cuando sientes dolor, no avanzas.

Me puse a ponerle una astilla a la estufa y en el proceso me clavé una espina. Estuve mucho rato tratando de quitarla sin tener éxito porque en principio es mi mano dominante y con la izquierda no sé hacer casi nada. En ése momento me puse a pensar en ésa espina, la cual es como los problemas que tenemos. Recordé un texto de la Biblia que habla de la espina en la carne ( creo que de Pablo).

Todos tenemos alguna espina en la carne con la que lidiamos todos los días. A ésta la podemos llamar una enfermedad, un defecto de personalidad o bloqueo emocional. Es como lo que hablo en mi e-book Bloqueos emocionales. Haciendo ésta comparación me di cuenta que tenemos dos alternativas: o sacamos de una vez la espina o la dejamos allí sin darle importancia. Piensas que si sigues tratando de sacarla pierdes tiempo y dejas otras cosas sin hacer.

Aunque de verdad lo que más te ayudaría es quitarla pronto para que te deje de doler o molestar y así seguir con lo tuyo tranquila y poder hacer rápido lo que tengas que hacer. O sea que para ser más productivo en la vida se necesita estar lo mejor posible pero lo no le damos importancia. Debemos aprender a pedir ayuda. Siguiendo con mi ejemplo, le tuve que pedir a mi hija que la quite y no sabes el alivio que me dio😁

Cuando estás contento, disfrutas más de lo que haces.

Quizás no puedes sola con ésa espina pero si vas a un doctor ( en caso de que sea una enfermedad), te puede ayudar a sanar. Si acaso es un problema personal habla con alguien, una amiga por ejemplo. Así puedes abrirte y desahogarte y hasta quizás tengas una mirada distinta a la tuya que puede hacer que veas el problema menos grave o te ayude con él.

En fin tienes que empezar a verle soluciones a los problemas y no problemas a los problemas. Dijiese Enrique Delgadillo, mi mentor. Es por ésa razón que siempre estamos en la rueda del Hámster y no avanzamos. Resuelto el problema, seguimos con lo nuestro y dejamos de seguir siempre en medio de problemas interminables.

Espero que ésta reflexión te haya ayudado y no olvides que todo tiene solución. Sólo depende del cristal con que lo mires y la actitud que tengas.

Un abrazo enorme!! Sígueme para que te puedan llegar reflexiones como ésta si te aportan algo bueno para ti.

Autoestima: cómo mejorarla?


En primer lugar tienes que identificar tus debilidades. Por ejemplo si es tu relación de pareja lo que te jala hacia abajo, lo que diga alguien, ver en los demás algo que te gustaría, etc.

Cómo lo identificas? Fácil, en una conversación vas a sentirte herida por una frase o gesto hecho por ésa persona. Guarda ése momento detallado y escríbelo en tu diario en cuanto puedas. Así podrás identificar lo que dijo o hizo y lo que sentiste. Luego trata de ir más allá. Qué fue lo que te hizo sentir? Por ejemplo: gorda, flaca, inútil, fea, que no le importas, que te engaña, que te miente, etc. Según lo que identifiques te darás cuenta que éso es lo que tú sientes por tí misma. Ahí es donde tienes que trabajar.

Por ejemplo si te hizo sentir gorda, pregúntate: puedo hacer algo al respecto?, puedo hacer ejercicio?, puedo hacer una dieta saludable? Siempre hay una forma de revertir la situación a no ser que tengamos alguna enfermedad o problema que no nos deje hacerlo. Pero estoy casi segura que alguna de esas cosas podemos hacer sino todas para cambiar.

En caso de sentir que te engañan o desconfias, ver si son dudas bien fundadas. Si no es así empezar a confiar o dejar de darle rienda a nuestra mente con cosas que no podemos solucionar ni nos compete hacerlo. Y si el caso es que no te agrada la forma de ser de tu pareja y las cosas están muy malas entre ustedes al grado desesperante: qué haces en ésa relación? Hay que poner todo en la balanza, las cosas malas y buenas de la pareja. Si el resultado es tan obvio: para qué seguir? Es un ejemplo nomas, cada uno toma sus propias decisiones pero lo importante es saber dónde y cómo me quiero sentir yo!! Entender qué es lo que nos jala hacia abajo.

Una vez que lo distinguimos, empezar a trabajarlo. Tienes que entrenar tu mente para cacharte. Dicen tal o cual cosa: qué me dice mi mente? Y empezar a callarla, cambiando nuestro diálogo interno. Por ejemplo: te das cuenta que te hizo mal que te dijeran o hagan sentir que estás gordita. Dile a tu mente: sí estoy un poco gordita pero hoy mismo empiezo a bajar las raciones que como. Basta de comer sin hambre!! O voy a bajar o mirar un video de ejercicios que pueda realizar y me pongo a hacerlos. Y así le vas dando información positiva a tu mente para que deje de juzgarte y empiece a darte soluciones para cambiar el modo en que te miras. Empezar a ver que tú puedes ser lo que quieras ser!!!

Eres más inteligente que tu mente subconsciente(la que guardó mala información o el virus que te bloquea). Practica empezar a darle buena información y borrar toda la basura. Empieza a hacer que tu día y tú vida cuente para tí. Tu lo vales!! Haz cosas que te gusten y que disfrutes hacer aunque sea unos minutos al día!!! Eres hermosa!!!

cards
Powered by paypal

Decepción: por qué me siento así?


Hola chicas!!!
Hoy les quiero hablar sobre la decepción.
Cuando nos sentimos decepcionadas por algo, alguien o nosotras mismas. Qué es la decepción? Básicamente es un sentimiento que tenemos cuando algo no sale como pensamos que iba a ser. Por ejemplo: empezamos una relación y de acuerdo a lo que recibimos de ésa persona, nos transportamos al futuro con nuestra mente y nos decimos o contamos un cuento. Qué bien que me siento😍Qué bien nos llevamos😍 Qué lindo es😍Cómo me dice cosas hermosas😍 Me hace sentir la mujer más hermosa del mundo😍. Es hermoso ése sentimienro💟 Pero en la mayoría de los casos dura sólo un tiempo. Como se dice siempre al comienzo la escoba barre bien. En éste caso, barre espectacular!!! Tanto es así que nos proyectamos a futuro!!!

Pero pasa el tiempo y ése hombre hermoso que conocimos, se vuelve nuestro infierno emocional!!! Literalmente todo lo que nos proyectamos en el tiempo se va por el caño!!!! Nos sentimos las más débiles, ya no podemos con nada y todo alrededor de vuelve nada. Ahí está la decepción. Por qué me hizo ésto?? Yo no lo merezco!! Soy una idiota!! Siempre lo mismo!! Hasta cuándo me van a ver la cara!! Y sigue… El dolor y la rabia es tan grande!!!Nos sentimos traicionadas!! Por qué me hace ésto??


Detente un poquito y piensa: es cierto éso?? Te hizo todo éso o simplemente hizo cosas que tú dejaste que te afecten?? Por qué te sientes así?? Hizo cosas pero si lo hizo con tu consentimiento, no te usó, se lo regalaste. Ahí está la clave. Tú simplemente le diste cosas y las tomó. Pero deja de estar necesitando ésas cosas que das. Simplemente dáselo y sigue tu vida. Vino a enseñarte algo.

Aprovecha el momento para darte tiempo para tí. Lo que das se te multiplica. Pero Enfócate en tí, lo que quieres para tí!!!!!!!! Lo que sea. Incluso si es una pareja, tienes que pensar muy bien qué pareja quieres a tu lado y actuar en consecuencia. Pero no lo persigas. Lo que persigues, resiste. Primero fluye tú, como quieres ser!!!! Atrévete a ser libre de ser y estar como quieres!!! Qué quieres de tu vida???

Imagina tu vida perfecta y transpórtate al futuro. Pero ésta vez hazlo sin pensar en tu pareja actual o tu ex o quien sea. Imagina lo que sientes, como te sientes en ésa vida, en ése lugar o haciendo lo que quieres hacer.
Siéntete libre de pensar como quieres estar, sentir. Libéra tu mente. Hazlo 5 minutos y verás cómo se siente. Es lo que se llama visualización creativa. Yo creo la vida que quiero tener. Cada persona que viene a tí, simplemente se lleva lo que tú tienes en abundancia!!! No te quita nada!!! Agradece lo que te enseñó y prepárate para tener lo que mereces!!!! Tú eres hermosa!!!! Abundante!!!! Inteligente!!!!

cards
Powered by paypal

Transforma tu mente.


El alma sabe lo que hacer para ganarse a sí misma…El mayor desafío es silenciar la mente.

Aprende a conocerte desde adentro para transformar tu mente y tener éxito. Éxito contigo misma y hacer de tu vida lo que tú quieres y disfrutas.

Imagina tu mente como una computadora. Cuando es nueva está en blanco y luego le empiezas a poner información. En algún momento le entra un virus y se tranca. Quieres hacer que le funcione un programa pero no puedes. Entonces te das cuenta que primero le tienes que eliminar el virus para luego intentar que funcione el programa.

Bueno nuestra mente se parece a éso. Nacemos con la mente en blanco y a medida que pasan los días vamos introduciendo información que luego nos sirve de aprendizaje. Si al cabo de un tiempo la información recibida actúa como un virus o sea que nos daña, nos bloquea y nos quedamos trancados sin poder avanzar. Entonces la forma de darle un giro es detectando el o los «virus» que adquirimos y así poder poco a poco eliminarlos. Pero para ello debemos poner en práctica algunas cosas. Por ejemplo cada vez que viene a tu mente un pensamiento que te hace sentir enojada o triste, TOMA NOTA!! Escribe todo lo que piensas en ése momento y pregúntate: por qué te sientes así? Y si realmente vale la pena éso. Tú eres más grande que ése sentimiento y vales mucho!!

Toma rienda de tu vida decidiendo desde ya que dejas que te afecte y que no.

Qué es el Locus de Control?
Hay dos tipos de locus de control.

Locus de control externo:
Es cuando tú crees que el control de tu vida lo tiene un factor externo u otras personas. (La gente es mala y me hace daño)
Debes cambiar ésa conducta por el Locus de control interno.

Locus de control interno:
Tomar riendas de tu vida para crear más y mejores circunstancias.
Yo decido cómo estar!!! (La gente hace o dice cosas y yo decido si me afectan o no)
El control de nuestras vidas la tenemos nosotras. El mundo no cambia por nosotras. Somos nosotras las que tenemos que cambiar para hacer cambiar el mundo o nuestro mundo. 💪💪🌷

cards
Powered by paypal

Tristeza: ¿cómo empezar a salir de ella? Segunda parte.


En la primera parte hablamos de llevar un diario. Hoy te dejo un par de tips más que unidos al diario aportan para trabajar en nuestros pensamientos.

Haz ejercicio.

2. Haz ejercicio. Si no estás acostumbrada empieza de a poco. Con unos 5 o 10 minutos al día al principio alcanza. Y vas aumentado hasta llegar al menos a media hora todos los días. El ejercicio es muy bueno. Todos lo sabemos. Pero no sólo para tener una mejor figura sino para sentirte más activa y con mucho más energía. Éso te beneficia y te saca de tu estado depresivo. Oxigena la sangre y te beneficia en la salud.

Come frutas y verduras.

3. Come más saludable. Incorpora a tu dieta, frutas y verduras. Si no eres de comer mucha fruta, empieza por comer al menos una al día y luego más. Sobre todo la naranja o mandarina. Hay otras pero ésas son más accesibles. Tienen nutrientes y vitaminas que ayudan tu estado de ánimo. Te sientes más feliz.

4. Mira a tu alrededor, ve y siente todo lo bueno que tienes. Si tienes un patio o un jardín con plantas, cuidalo. Y observa las flores, las plantas, el pasto y los pájaros o cualquier animalito que se cruce. Mira a tu mascota, hablale y juega con ella. Y de paso tomas un poco de sol que es otra fuente de energía y te hace sentir mejor. Mira a tus hijos, si tienes y ve como han crecido y lo hermosos que son. Piensa cuánto los amas y cómo quieres que sean. Así tienes que ser tú para ellos. Fuerte, decidida, orgullosa de ti misma!! Toma rienda de tu vida y no la dejes en la mano de nadie. Tu eres muy importante!! Y vales mucho!!

Aprovecha los cursos en línea.

5. Estudia algo que te guste. Hoy por hoy hay un montón de cursos en Internet y gratis. Si no estás estudiando o quieres aprender algo más que te encante hacer, hazlo. Sólo buscalo en Google y manos a la obra. Te vas a enfocar en algo que realmente te gusta y podrás dejar de lado la situación que te hace mal. Invierte tiempo y esfuerzo en ti. De paso te preparas si no lo has hecho pero en algo que te encanta hacer y de lo que puedas trabajar apasionadamente.

Hasta aquí algunas cosas que te van a ayudar a salir de ése pozo y ver que tú vales más que el sentimiento de frustración que tienes. Nunca olvides que eres hermosa💝 Si te gustó y piensas poner en práctica, dame un like y comparte.

Tristeza: ¿cómo empezar a superarla?


Primer tip para salir de tu depresión.

Si eres una mujer que se siente engañada, humillada, que no te valoran o pasando por un rompimiento, éste es un tip de 5 minutos que te ayudará a salir de ése estado y a valorarte más.
Lleva un diario donde anotes todo lo que sientes, te sucede, proyectos o lo que sea. Pero principalmente para descargar tus frustraciones y tus enojos. Lo que te haga sentir mal. El enojo con tu pareja o ex pareja. Lo que sucedió y te puso triste. Es como tu amigo fiel que te escucha. Ésto te va a ayudar sacar de adentro todo lo que sientes y te va a aliviar el dolor. Además vas a poder entender lo que llevó a ésa situación para usarlo luego como aprendizaje. Te llevará apenas unos minutos pero te sacará un gran peso de encima. De paso llora que el llanto alivia el alma. No subestimes el poder de escribir en papel lo que sientes. Es como que cada palabra que te cuentas va descargando la bronca o la tristeza y el peso de ése dolor se hace más ligero. Te ayuda a mirarte desde adentro. Y cuando lo vuelves a leer descubres tantas cosas. A mirarte desde afuera y ver si realmente es grave o tiene un solución práctica.

Regálame un me gusta, Si te gustó y lo piensas aplicar. Un abrazo!! No olvides de quererte más!! Tu vales!!

Empieza por amarte y valorarte


Si algo hace hermosa a una mujer, es ver como se respeta a sí misma.

Una forma de amarte y valorarte es respetarte. Respeta tu esencia, tus tiempos, lo que quieres hacer. Puedes ser más de lo que piensas o eres hasta ahora. Puedes ser quién quieras ser como persona. Tomando las decisiones asertivas para ti. Si quieres ser el mejor en un deporte: debes entrenar mucho, ¿verdad? Lo mismo pasa si quieres cambiar tu forma de ser. Tienes que trabajar en ti misma y cambiar tus hábitos de pensamientos para cambiar tu vida. Todo lo que somos es parte de lo que hemos pasado en la vida y lo que se nos ha enseñado. Lamentablemente muchas de nosotras crecimos en un ambiente en el que no se nos decía: «tu vales mucho» o «te amo» lo que a un niño le da autoestima y confianza en sí mismo. Pero esto se puede revertir, ¿cómo?

Generando en tu cerebro la certeza de que vales mucho. Piensa en las cosas que has logrado, en personas que has ayudado, en lo que has aprendido a lo largo de tu vida y las experiencias enriquecedoras que has tenido. Empieza a ponerte metas. Lee libros de que te empoderen. Medita en las cosas buenas que Dios te ha dado. Ama tu vida y decide lo que haces todos los días en pro generar sentimientos de logro que harán crecer tu autoestima y la confianza en ti misma. Deja de rodearte de personas que te critiquen o critiquen a los demás. Deja de ver noticieros, novelas, películas o series e incluso escuchar música que solo fomenten violencia o enojo y no te generen crecimiento personal. Algunos mentores dicen que seremos lo más parecido a las 5 personas con las que nos rodeamos, así que así sea personal o en redes empieza a seleccionar para hacerte lo más parecido a la clase de persona que mejor te quede, tu mejor versión. Quizás haya personas de las que no te puedas alejar pero siempre puedes decir: «esto no me gusta» o «te quiero pero no concuerdo contigo en esto» o un simple «no» y si te puedes alejar en un momento que no te guste o te interese estar en el mismo, mejor. Rodéate de personas vitamina, esas que solo escuchar te levantan el ánimo de tal forma que sientes que puedes con todo, que te dan soluciones y ven todo de manera positiva y te sacan una sonrisa.

De lo que le estés inyectando a tus sentidos o las vivencias crearás sentimientos y estos sentimientos darán lugar a pensamientos que si son productivos darán lugar a acciones productivas que te ayudarán a conseguir tus objetivos y ahí por consiguiente tendrás ese sentimiento de logro que te genera dopamina( la hormona de la «felicidad») y hace que suba tu autoestima.

Estos son solo algunos consejos que he aprendido y te van a ayudar a fortalecer tu autoestima y autoconfianza si los pones en práctica.

Te mando un abrazo fuerte y recuerda siempre que eres hermosa!!

La vida es simple: la complicamos nosotros.


Para poder vivir no se necesita mucho. Tenemos sólo unas pocas cosas necesarias: comida, ropa y un techo.Pero nos complicamos con un sin fin de cosas que anhelamos tener. 

Está bien querer alguna otra cosa o comodidad. Lo que está mal es matarnos por tenerlo o creer que lo material nos va a dar verdadera felicidad. Entonces nos volvemos esclavos de las cosas materiales y hasta de las personas que nos ayudan o nos dan el trabajo para poder comprarlas. Pero cuando las vemos como simples cosas que podemos vivir sin ellas, ya somos libres. Si las poseemos bien y sino también. Nadie nos va a quitar el sueño o nos va a obligar a estar o hacer algo que no queremos. ¡Somos libres!

He aquí la cuestión…al tener ése sentimiento de libertad, nadie nos va a obligar a nada. Porque todos somos iguales. Y valemos un montón. No importa si eres rico o pobre. Porque éso no es lo más importante. Porque cada uno es rico o abundante en su medida y la riqueza no sólo se mide materialmente. Y la felicidad no se mide así, sino en el estado espiritual de cada uno. El sentirnos satisfechos y agradecidos por la vida y el amor ágape con la que la vivamos. Ese sentimiento nos empodera de una manera que nos da las fuerzas y las ganas de ir por todo sin miedo a nada. Al sentir la libertad aprendemos a amar desinteresadamente. Simplemente somos y nos sale de adentro el amor sin pedir nada.

Ésa gran palabra «amor» que muchos han olvidado hoy. Si será fácil ser feliz que hasta nos emocionamos con pequeñas cosas…

He aquí un fragmento de mi libro. Ése que lo tengo en el debe pero que quiero poder terminar pronto. Espero que les guste y los empuje un poquito en éste día.

Epidemiología para no Epidemiólogos. Pragmatismo y Paroxismo en COVID-19. — I’ll tell you what by Mercedes Van Rompaey


Dice el refrán “cuando te dan limones…haz limonada”. Sin embargo, muchas veces las situaciones son bastante más complejas. En primer lugar, quiero decir como epidemióloga, que siento un enorme orgullo por la forma en que el gobierno uruguayo ha manejado la situación. Con eficiencia, transparencia y una gran dosis de humanismo. Aún así, la pandemia, […]

Epidemiología para no Epidemiólogos. Pragmatismo y Paroxismo en COVID-19. — I’ll tell you what by Mercedes Van Rompaey

Hoy me acuerdo de mí…


Hola de nuevo. Pensando en lo que estamos pasando como todos, me acordé de mí.

Y hoy me propuse intentarlo una vez más. Quiero llevarle a la gente herramientas para poder superar entre todos éste mal. Porque es problema de todos!! Hay tantas cosas que se viven y tantos problemas que se hacen más claros o cosas que no sabíamos como hacer y necesitamos guía. Más que nunca me quiero dedicar a las madres que como yo estarán sufriendo por no saber qué hacer para enfrentar ésto! Y mi primer consejo es: acuérdate de tí!!

Si el pilar de la casa está; estresada, cansada, agobiada, frustrada y otras tantas adas😁; cómo va a salir adelante su familia? Entonces, cobremos ánimo y fuerza. Tú puedes!! A veces sentimos que ya no damos más, que no tenemos más ases bajo la manga y que de nosotros no van a poder agarrarse más porque ya no sabemos qué más hacer. Te entiendo y créeme cuando te lo digo!! Por éso quiero que respires hondo y juntas caminemos éste sendero. Manos a la obra y a poner en práctica todo lo que podemos hacer.

La piedra: El distraído tropezó con ella. El violento la utilizó como proyectil. El emprendedor construyó con ella. El campesino cansado la usó como asiento. Para los niños fue un juguete. David mató a Goliat y Miguel Ángel le sacó la más bella escultura. En todos los casos, la diferencia no estuvo en la piedra sino en la persona. No existe piedra en el camino que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento.

En principio, sécate ésas lágrimas y léeme que te voy a dar tips para que tengas tu casa, tu familia y tu mente en orden y en paz.

Algunos tips de higiene.

  • Como ya se ha dicho, lavarse las manos muy seguido. Enseña a tus hijos y a tu marido a hacerlo también.
  • Cuando vuelvan de: trabajar, hacer mandados, limpien los zapatos en paño que vas a tener a la entrada con un poco de cloro si tenés y lo cambias al menos una vez al día. Que vayan derecho al baño a lavarse las manos, sacarse la remera( saco, campera o lo que tengan encima) y ponerla para lavar. Las bolsas que traigan: ponerlas sobre la mesa o mesada, limpiaras con cloro, sacar el contenido y limpiarlo también con un paño humedecido con cloro para luego guardar. Limpias la mesada de nuevo con cloro. También podes utilizar alcohol.
  • Lava el baño con cloro por lo menos una vez al día.
  • Lava los pisos con cloro si podes todos los días.
  • Pasa un paño con alcohol en todos los muebles( puede ser 3 veces por semana).
  • Valdea el patio con cloro si podes todos los días.
  • Ventila todos los ambientes.
  • Afuera mantén distancia de al menos un metro.

Cómo organizarse con poco dinero?

Dependiendo de los ingresos que tengas trata de hacer una lista de prioridades. Abajo te dejo un ejemplo.

  • Alimentos básicos.
  • Gas si no es por cañería comprar de reserva si podemos.
  • Agua y luz( ver si podemos tener un arreglo desde el Gobierno para poder atrasarnos o pagar después).
  • Artículos básicos de higiene.
  • Artículos básicos para salud( aunque hoy van de la mano con la higiene).
  • Si pagas alquiler busca la manera de llegar a un acuerdo con la inmobiliaria o arrendatario.

Cuando vallas a tomar en cuenta lo que es básico, piensa que cada cosa que compres sea realmente necesario, sobre todo si tus recursos económicos están muy limitados. Por ejemplo: si vas a comprar algo para ponerle a la leche, piensa en lo que les guste a todos y evitar comprar varias cosas. Si a todos les gusta el café, sólo café. Si a todos les gusta la cocoa, sólo cocoa. Y así con todas las cosas. No es necesario comprar varias cosas para un mismo fin. Calcula lo que consume la familia en una semana y haz la compra. Acuérdate siempre que es lo necesario. Compra: frutas, verduras, carne(si comen), harina, fideos, arroz, aceite, pulpa de tomate, polenta, algún dulce, levadura, polvo para hornear, huevos, azúcar, maicena, leche en polvo, cocoa, pan rallado, latas de atún, latas de arvejas, de choclo, etc. Para la higiene: papel higiénico, hipoclorito, jabón en barra, jabón de tocador, pasta de dientes, jabón líquido, shampoo y crema. Alcohol en gel( puede ser alcohol líquido y lo pones en un rociador con agua). En caso de que no puedas comprar alcohol, no te preocupes el jabón y el hipoclorito ayudan para desinfectar. Son algunas de las cosas más o menos necesarias para poder estar tranquilo en tu casa por varios días. Según tu criterio o tu economía lo vas abordando. Pero no te preocupes, sólo pon en marcha lo que puedas y sobre todo respira profundo!! Relájate, date una ducha. Cuando tengas un tiempito haz lo que te guste hacer. Date tiempo para tí.

Te mando un abrazo fuerte!! Seguimos en contacto.

Covid 19


Hola, hoy 27 de marzo de 2020, llevamos dos semanas desde que entró el famoso virus en Uruguay. Ya llevamos alrededor de 270 casos y a pesar de que no tenemos cuarentena obligatoria se nos invita a quedarnos en casa. Al momento el país se está transformando en muchos ámbitos. En principio no hay clases desde ése momento. El gobierno ha tomado muchas medidas para tratar de que la propagación sea lo más leve posible. Ayer incluso el presidente dijo que le bajaba el salario a todos los que ganen más de 80000 pesos uruguayos para poder paliar las dificultades de quienes son más vulnerables. Un montón de medidas económicas para que el pueblo uruguayo no sea demasiado castigado por ésta pandemia. Y se pueda entre todos paliar la situación.

Entre otras cosas se implementó el teletrabajo que aquí aún no se veía como una buena posibilidad de trabajo pero que hoy por hoy se han han dado cuenta que resulta una herramienta más que importante. Ésto ayuda a que el país siga creciendo de alguna forma y que muchos uruguayos podamos tener la posiblidad de seguir trabajando desde nuestras casas.

El mundo entero ha entrado en una crisis económica casi sin precedente. Es ahí donde quiero puntualizar hoy. Hemos estado viviendo en un mundo de consumismo desde hace algunos años ya y hoy nos damos cuenta que el dinero no es lo más importante, aunque aún lo necesitemos para lo básico. Pero el tener una millonada de dinero no nos hace inmune a nada. Que con algunas cosas ya estamos bien y que lo importante es compartir. Pues como es obvio quienes hacen la diaria no tienen más remedio que salir a trabajar, si aún el rubro está activo. Y quienes quedan sin la venta del día (porque tenemos otras prioridades), terminan quedándose sin dinero hasta para comer. Y ahí entra la solidaridad de los que poseen más para los que no tienen que llevar a sus hijos. Por generosidad o por evitar el contagio, se llega al punto que compartir es salvarse también.

Sabemos que lo necesario nos alcanza pero siempre queremos más. Hoy el virus nos enseña también que tener menos nos ayuda, porque la limpieza es un factor importantísimo y si tenemos muchas cosas nos va a costar mucho más trabajo. Así que me quedo con ésta frase: «menos es más». Más salud, más tiempo, más empatía y generosidad. Habría mucho más para decir, no? Lo material no es nada, si no hay alguien que lo disfrute.

Por favor, cuidense mucho!!!

Éste maldito miedo al: qué pasará?


Hoy me siento muy sensible porque han pasado varias ambulancias por mi casa y me pone muy mal.

Cuando mi hermano menor tuvo el accidente, el mundo se me vino abajo(literal). Todo lo que estaba pasando era como un sueño o más bien una pesadilla. Me pasaron varias cosas luego de ésa terrible desgracia. Y es por ésa razón que casa vez que escucho una ambulancia me pongo muy mal. No importa quién sea, sólo el hecho de escucharla y mi mente vuela pensando en lo que debe estar pasando y rogando que no sea nada grave. La pérdida de un ser querido te cambia la vida. Mi personalidad cambió pilones. Ya no me confió en nada y todo me afecta. A veces quisiera poder sacarme de la mente ésa sensación pesimista de que algo grave sucederá. Ése dolor en el pecho y la angustia anticipada de cada suceso me hace tener más tiempo sufriendo que disfrutando de un poquito de felicidad. En éstos años he tenido que rehacer mi vida prácticamente todos los días. Busco contenido en las redes, en Google, en libros, etc; para poder intentar llevar a mi mente cosas que me ayuden a pensar positivo, comidas que te hagan producir los compuestos químicos que estimulan al cerebro para que puedas tener la sensación de felicidad, aprender sobre el cerebro y ver diferentes propuestas para llevar a cabo como persona y sacarte de encima tantas cosas que no ayudan en nada. He aprendido mucho pero a la hora de llevar a la práctica es la esencia tuya mismo la que te pone piedras en el camino. Porque he notado que mi personalidad tan poco demostrativa pero con un sentimiento tan grande hacia las personas, me hacen más vulnerable y menos capaz de ser ajena al sentimiento o sufrimiento humano.

Es ahí donde me pongo a pensar que muchas cosas que digo para conseguir desapegarme de lo que pasa y ser indiferente como predican muchos y me incluyo, no logro hacerlo propio. Si pudiera mandar todo el sufrimiento al carajo; qué tranquila viviría por Dios!!! Me imagino sin todo ése sufrimiento pero parece ser que se arraigo en mi ser y por más que lo eche a patadas o lo quiera vomitar lejos, vuelve a mí con más fuerza. Qué será que debo hacer para que me deje en paz? Ya no quiero llorar más y retengo mis lágrimas todo el tiempo. Lloré tanto por tanto tiempo que mis ojos se secaron. Pero el sentimiento es tan profundo que duele mucho.

Llevo la vida porque ella me lleva a mí, no porque desee vivirla con todas mis ganas. Sé que tengo mucho porque agradecer y hermosos hijos que quiera o no hacen que por lo menos la luche por ellos. Pero; cómo quisiera querer vivirla con pasión y sin miedo a nada!!! Sin miedo al dolor de la pérdida, enfermedad, falta de lo esencial para vivir.

Esencial dije, sí! Porque ésto es: una buena salud, alimento apropiado, vestimenta que nos proteja del frío y andar limpio, un techo donde vivir, una cama donde descansar, seguridad al andar fuera y dentro de tu hogar y no menos importante tiempo para disfrutar de nuestros seres queridos y de nosotros mismos.

Hay muchas cosas más que nos hacen sentir bien pero indispensable sólo unas pocas pero que no el dinero nos lo puede asegurar!!

Buscandote a tí.


Llora, grita, maldice, golpea tu almohada, vuelve a llorar, desahogate. Porque para llenarse de nuevo de alegría, hay que vaciarse primero del dolor y del enojo.

Cada sufrimiento que tenemos nos hace más fuertes. Hay que aprender a llevarlo y soltarlo para luego seguir. Nuestra paz y felicidad dependen de aprender a ver desde el amor por los demás y por sobre todo el propio. Libérate y quiérete más!!

Te busqué por mucho tiempo.


Dediqué mi vida en buscar lo mal llamado»media naranja», y nunca llegó. Hoy entendí que a la primera persona que tengo que buscar es a mí misma.

Qué es lo qué me hace feliz? Qué es lo que quiero de mi vida? Vivimos la vida entera buscando quién nos haga felices, quién nos llene o quién nos necesite, a veces hasta quién sea el padre o la madre que no tuvimos. Sinceramente todo éso no es lo que nos hace felices.

Aquello que realmente nos hace felices son nuestros propios sueños, lo que nos apasiona hacer. Sé que no es fácil enfocarse en éso cuando estamos en una ruptura de pareja o pasando aún por el duelo, pero si podemos enfocar nuestra mente en pensar que todo lo que vivimos fue un aprendizaje: veremos todo lo que realmente no queremos en nuestra vida y hasta podemos expresar gratitud por tal aprendizaje. Incluso darle las gracias a la persona que nos mostró éso, nuestra ex pareja.

En medio de ésa gratitud podremos llevar el duelo a otro nivel. Uno de gratitud y amor por la vida más bien que uno de odio y resentimiento.

Sólo quiero que sepas que tú vales mucho!!! Y que no es tú culpa el hecho de que no haya funcionado. Es un 50 y 50. Porque cada uno puso algo para que no funcione o puso lo que es y bueno no tenían en común lo suficiente. Entonces antes de que las cosas se salgan de órbita o se pongan más agresivas sin tener por qué…es hora de decir adiós de la mejor manera posible.

Haz que tu vida sea la que te brinde la felicidad!!! Quién esté a tu lado que disfrute y te aporte más, no que te apague la luz sino que brille contigo.

Un abrazo fuerte!!! Tú puedes ser mejor!!!

No dejes que apaguen tu luz.


A veces sientes que tu luz o tu fueguito interior se va apagando. Que se te encoje el corazón. Porque una tristeza profunda te invade. Pero respira hondo y sigue. Sigue adelante, sécate las lágrimas y piensa en tí!! Tu vales mucho y tienes mucho por qué luchar.

Sueños que postergaste, hijos hermosos, cosas que querías hacer hace tiempo. Enfócate en ello y no dejes que apaguen ésa luz de ilusión y ése fuego que tienes dentro!!! Hazlo por tí, hazlo por ellos, pero hazlo!!! Demuestra de qué estás hecha!!!

Hay mucha gente afuera pasando por penas y sin encontrar la salida. Tenemos que hacer una nueva era de pequeños fueguitos que hacen un incendio!!! De luciérnagas que encienden el mundo!!! Si tu pena es por «amor», declárate a tí misma que no es amor. Porque el amor es de dos y sí uno lastima y no pide perdón, no te ama. Pero un perdóname de ésos que sientes que son sinceros. Y que no sea de ésos que se repiten. Ya sabiendo que no es la persona que realmente te ama, sacúdete y sigue con tu luz otro camino.

Enamórate de tí!!! Tu eres quién siempre estará a tu lado. Piensa en tus proyectos de vida. Sal a caminar, a correr. Habla con una amiga de ésas que te entiendan pero que no te lleven a hacer tonterías o a buscar «otro clavo». Primero te tienes que concentrar en tí!!! En tu belleza y en tu luz!!! Para seguir alumbrado el mundo!!! Tú ya eres amor!!!

Por qué hice éste blog?


Te cuento un poco. Desde hace mucho tiempo he querido escribir un libro para exponer en él lo que he pasado y cómo lo he superado. La idea es que otras personas que pasan por lo mismo tengan fe de que pueden salir adelante y que no se rindan. Las cosas que nos suceden en la vida a veces son muy crueles y no entendemos el por qué nos suceden? Tendemos a deprimirnos o querer terminar con el dolor de una vez por todas.

Pero si podemos entender que hay más por lo que luchar, entonces lo superaremos más rápidamente.